REALPOLITIK | 10 de julio de 2009
Lo recuerdos surgieron en una charla de café, cuando un reconocido dirigente de City Bell comentó entre risas que el ahora aliado de Francisco de Narváez y Mauricio Macri, Felipe Solá, decía que la provincia debía ser gobernada por un bonaerense.
“No resiste un archivo”, aseguró el apasionado político y entregó mostró a un periodista de REALPOLITIK una entrevista realizada por La Tecla en noviembre del 2007, poco antes de las elecciones presidenciales, que había encontrado en la cajonera de su auto.
El hombre tenía razón: coparticipación, colectoras, su opinión sobre los más diversos dirigentes. Todo parecía el discurso de otro Solá.
Sabemos que en caso de desearlo, podríamos encontrar muchísimas más incongruencias en sus discursos que las presentadas en este artículo, a través de publicaciones en otros medios, pero en forma anecdótica decidimos echar un vistazo a esta reconocida revista bonaerense.
Primero, reproduciremos una simpática declaración, en la cual el ex gobernador se mostró en contra de la reforma de la Ley de Coparticipación, que tanto defendió en otros tiempos: “El presidente (Néstor Kirchner) no ha querido tomar estos temas de reorganización del Estado porque, en un criterio que me parece acertado, prefirió concentrar poder, asegurar el crecimiento económico, postergar para después otras etapas y no empezar por lo que podríamos considerar tecnocrático o excesivamente idealista en el sentido de la concepción del Estado y la Nación. Creo que el presidente ha sido más práctico. Las cuestiones centrales, como la nueva Ley de Coparticipación y la prioridad de los recursos del subsuelo por parte de las provincias, ya requieren de un cambio constitucional”.
Si hablamos de contradicciones, es inevitable recordar las opiniones del eximio dirigente bonaerense sobre su actual partenaire, Francisco de Narváez. En esa línea, destacamos su visión de la Justicia en nuestro país, cuando afirmó: “Con una Justicia que pretendió convencernos de que de Narváez era argentino nativo, está todo dicho”.
Sobre las postulaciones de los candidatos a gobernador bonaerense en el año 2007, en esa misma entrevista, luego Felipe Solá consideró que “lo de Scioli fue discutible, pero lo de de Narváez es indiscutible”.
En estas últimas elecciones del 28 de julio, el ex gobernador casi rompe su alianza en Unión PRO por desencuentros de último momento, relacionados con el cierre de todas sus listas colectoras en numerosas ciudades de la provincia. Quizá, en ese iracundo momento, Solá olvidó la declaración en la que contaba cuando “se habilitaron listas espejo y colectoras, cuyo saldo no es positivo. No es positivo que el poder esté tan disperso”.
Para quienes pensaran que en una sola entrevista no pueden encontrarse tantas incongruencias de discurso, aun hay más. Ya que las críticas hacia “el señor de Colombia”, como él lo denominó referenciándose a Francisco de Narváez, continúan: “A pesar de la enorme cantidad de plata que puso, el señor de Colombia no consiguió ganarle a Margarita Stolbizer, que sí representa una realidad parcial del interior y algunos distritos del norte del conurbano. Pasadas las elecciones resultó que este hombre no se había dado cuenta de que el candidato era Scioli y se arrepintió. A él no lo criticó nunca durante toda la campaña, solamente me cuestionó a mí, y después dijo que era muy amigo de Scioli. Se arrepintió”.
“La política es inesperada y no se puede predecir tanto, la provincia de Buenos Aires es importantísima, y así como lo sabe Kirchner, lo sabe también la futura presidenta (Cristina Fernádez)”.
Ahí sí que estuvo acertado. Sin comentarios.