REALPOLITIK | 25 de junio de 2010
Por NATSOG
Tarde de sol para un Junio atípico por sus temperaturas. Once mandarinas y once tulussenses enfrentados en una cancha. Un único objetivo: ganar y alejarse del inmediato perseguidor (Nerazurro), quien faltándole dos fechas por jugar, se encuentra solo a un punto por debajo de “La Manda”.
Los once titulares que salen de memoria (o casi) son: Gonzalito bajo los tres palos; una defensa de tres integrada por Nikel, “El Gato F” y “Tinchito” Zampaglio; un doble cinco conformado por "El Negro” Guery y “Marianito” Zampaglio; abierto por derecha Natsog (quien les escribe) y por la izquierda “El turbo Seba”; un enganche “El Domy” Almirón, y dos delanteros temibles, como son “Tincho A” y “Tinchito”. Al banco: “Herny Gol”, recuperándose de una molestia que lo dejó fuera algunos partidos y sin poder ingresar. “Mati G”, relegado por una nueva expulsión.
EL PARTIDO
La tarde comenzó como casi todas las tardes, con una Mandarina siempre buscando el arco rival y un Tulus que esperaba agazapado por una contra certera. Las llegadas se sucedían y por dentro todos sabíamos que el gol no se iba a hacer esperar.
Corrían diez minutos de apenas comenzado el partido, cuando el rebelde tobillo de “El Negro” Guery gritó “¡no va más!”. El cielo se cerró tras nosotros con la llegada de un nubarrón. La tarde se hacía cuesta arriba y las ilusiones de un posible campeón prematuro lentamente se alejaban de nosotros. Todas las miradas paulatinamente se fueron desde el aguerrido volante central de “La Manda”, pasando por el capitán -personificado por “Tincho A”-, para finalmente posarse en al desequilibrante “Herny Gol”, quien miraba todo desde el banco, sin pensar que el partido requeriría de sus servicios tan pronto.
Entró “Herny” a la cancha. El equipo debió acomodarse para dejarlo como volante por la derecha, y todas las dudas sobre su posible rendimiento luego de la lesión se evaporaron al primer contacto con la pelota: “¡La magia está intacta!”, se escuchó gritar.
Cerca de los veinte minutos, luego de haber desperdiciado algunas oportunidades claras y con la sensación de que el partido se podía llegar a complicar más de lo esperado, fue “Tinchito” quien consigue abrir el marcador, disipando las nubes que hasta ese momento se empeñaban en arruinar una calida tarde de invierno.
A partir de ese momento todo fue de La Mandarina. Uno a uno fueron llegando los goles con el correr de los minutos -uno más de “Tinchito” y dos del “Tincho A”-, hasta que el “El Domy” Almirón, promediando los treinta minutos del segundo tiempo, nos deleitó con una joya digna de su magnífica pegada, concretando el 5 a 0. Y con él, la tranquilidad de haber hecho todo lo necesario para mantener esa diferencia en la tabla de posiciones, que nos haría llegar como máximos favoritos al partido final.
Pero algo inesperado ocurrió, y en un descuido de la defensa, uno de los más perseverantes jugadores de Tulus se infiltró dentro del área quedando mano a mano con nuestro arquero, “El Gonza”. Fue justo antes del remate que se escuchó el grito: “¡¡Gooool!!”, estronando en el predio. Las once miradas de los mandarinas presentes en la cancha -junto con las de “El Negro” Guery, “Mati G”, los organizadores del torneo y la seguridad- fueron a parar a la cancha donde Nerazurro buscaba mantener sus chances de pelear por un lugar en la gloria. Para nuestra sorpresa, el gol había sido de Saracom, quienes con dicha conquista se convertían en ganadores de su partido y dejaban a La Mandarina Mecánica como campeona del Torneo Apertura 2010.
El partido terminó 5 a 1, ya que aquella jugada en donde el delantero tulussense se filtró, fue la última del partido y concluyó en gol. Un gol que no cambiaba la historia. Un gol que no empalideció la gran victoria de La Mandarina y el logro de un nuevo título -el sexto- de nuestra querida institución.
LAS FIGURAS Y EL PUNTAJE PARA EL GRAN DT
Empecé a escribir estas líneas con la idea de comentar quiénes fueron los jugadores de mejor rendimiento en este partido contra Tulus. Pero sin poder hacerme caso a mi mismo, decidí extralimitarme diciendo que una vez más la figura fue el equipo. No solo como equipo de fútbol, sino como grupo de personas en busca de un objetivo común. Más allá de los goles de los tanques de arriba, de la magia de Alejito “El Domy” Almirón, de las indescifrables gambetas de “Tsuba”...
En fin, el nivel fue muy bueno, tanto en este partido como en todo el torneo. Ahora a relajarnos, a disfrutar del último partido del torneo, sin presiones y con amigos. Quedan formalmente invitados. (