21 de noviembre de 2025 | Interior
“Hace tiempo que venimos trabajando con jóvenes en distintas universidades del país. El justicialismo tiene que redoblar esfuerzos y plantear una política hacia adelante, especialmente con las nuevas generaciones”, inició Juan Carlos Ayala, al referirse a su encuentro con el ministro Carlos Bianco en Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
El legislador destacó la importancia del trasvasamiento generacional dentro del peronismo y planteó la necesidad de ampliar las históricas cuatro ramas del movimiento. “Históricamente tuvimos la política, la gremial, la femenina y la juventud. Ahora creemos que deben sumarse equipos técnicos y profesionales, la industria, el campo y las organizaciones sociales. No podemos elaborar propuestas desde una oficina: hay que trabajar con la gente y con los idóneos en cada área”, sostuvo.
En este sentido, defendió la vuelta a una agenda vinculada a la producción y el empleo: “Gobernar es dar trabajo. Para eso hay que fortalecer la industria y recuperar la relación con el campo, que en el norte argentino está completamente abandonado”.
Respecto al rol de las organizaciones sociales, Ayala remarcó que “están estigmatizadas por el accionar de algunos dirigentes”, pero insistió en que en tiempos de crisis su presencia vuelve a ser imprescindible: “Tenemos que reconstruir la representatividad. Los funcionarios deben controlar y fiscalizar. El general Juan Domingo Perón decía: ‘Somos todos muy buenos, pero si nos controlan, somos mejores’”.
Sobre la vida interna del Partido Justicialista, el diputado consideró indispensable volver a los procesos democráticos de selección de candidatos. “Una elección interna legitima mucho más. Las PASO fueron un adelanto importante porque participan los afiliados y también la sociedad. Siempre nos enseñaron a elegir a los más honestos, los más capaces y los más leales a la causa nacional y popular”, aseguró.
Consultado por el rol de Axel Kicillof en el futuro del peronismo, Ayala fue categórico: “Es uno de los hombres más mirados por la militancia. Tiene capacidad, lealtad y una ética que en estos tiempos vale muchísimo. Será una de las principales banderas en la reconstrucción que necesita el justicialismo nacional”.
También se refirió a la actualidad de Chaco y la gestión provincial: “Le dimos al gobernador Leandro Zdero todas las herramientas. Hoy no se habla de producción ni empleo, no hay obra pública, hay salarios bajos y mucho despido. Nosotros no somos máquina de impedir; por eso después podemos cuestionar con dignidad”.
Finalmente, analizó la relación con el gobierno nacional y los eventuales acuerdos con Javier Milei: “El diálogo siempre es posible. Hay cosas que se pueden acompañar y otras que el peronismo no va a aceptar, como reformas laborales que vulneren derechos históricos. Para que haya acuerdos tiene que existir menos soberbia y más convocatoria. Hay que hablar con todas las provincias y ver sus prioridades”. (www.REALPOLITIK.com.ar)