30 de noviembre de 2025 | Nacionales

Entrevista REALPOLITIK.FM

Nueva denuncia contra Gendarmería: “Me negaron atención médica y mi bebé murió en un calabozo”

Mirna Bernal, exoficial de Gendarmería, relató el calvario que vivió tras ser detenida por la Gendarmería Nacional mientras atravesaba un embarazo de ocho meses y medio. Denunció maltrato, incomunicación, abandono total de atención médica y un destrato que culminó con la muerte de su hijo mientras permanecía en un calabozo.

Facundo Quiroga

“Ayer se cumplieron ocho meses exactos. A mí me arrestó la Gendarmería Nacional Argentina de Villa Soldati cuando fui a retirar una encomienda que no estaba a mi nombre”, comenzó Mirna Bernal. Según relató, desconocía que el paquete contenía sustancias y solo había ido a buscarlo como favor para un tercero. “Me arrestaron dos gendarmes. Yo les expliqué que estaba cursando un embarazo de ocho meses y medio, faltaban quince días para que nazca mi hijo. No sé si no me creyeron o si esa es su forma de tratar a la gente”, lamentó.

Bernal denunció que, desde el primer momento, los agentes ignoraron sus pedidos básicos: “Tenía mucha sed. Les pedía agua y me la negaban. Nunca me vio un médico, nunca me tocaron la panza. Por protocolo deberían constatar el estado de salud de cualquier detenido, y eso jamás ocurrió”.

La exoficial relató que fue trasladada inicialmente a Campo de Mayo, donde una médica “precaria”, como la describió, tampoco realizó controles adecuados. “Me miraban irónicamente. Escuché cuando la doctora le dijo a la custodia: ‘La señora supuestamente embarazada de 36 semanas’. Se reían. Yo no entendía qué estaba pasando”, describió.

Posteriormente fue llevada nuevamente a Villa Soldati, donde la ubicaron en un calabozo en condiciones deplorables: “La cama era de cemento, no había colchón ni sábanas. Me dijeron que me iban a sacar para ver a una obstetra, pero nunca lo hicieron. La custodia desapareció toda la noche. Yo ya me sentía mal, la panza se me estaba poniendo dura y el bebé no se movía”.

Durante casi 24 horas, Bernal no recibió comida ni asistencia. “El único que me dio algo para comer fue un preso, que me alcanzó un té con galletitas. Yo estaba descolorida, tenía la garganta cerrada y el bebé no se movía”, recordó.

Al día siguiente, cuando finalmente llegó una nueva custodia y revisaron sus estudios prenatales, la trasladaron al Hospital General de Agudos Cecilia Grierson. Allí, la obstetra no logró detectar los latidos del bebé. “Me dijeron que debíamos esperar la ecografía de una especialista. A la tarde me confirmaron que el bebé estaba sin latidos. Habría muerto durante la madrugada, cuando yo estaba en ese calabozo”, narró entre lágrimas.

Pese a la gravedad de su situación, Bernal afirmó que la mantuvieron incomunicada: “Yo pedía hablar con mi mamá desde el primer momento. Tenía orden de incomunicación. Recién cuando se enteraron de que mi bebé había muerto levantaron esa orden y pude avisarle”.

Tras horas sin respuestas y un cuadro de salud que empeoraba, fue trasladada al Hospital Santojanni, donde finalmente la operaron y le practicaron una cesárea alrededor de la 1 de la madrugada. “Tengo el informe donde figura mi bebé NN, su peso y el estado en el que nació. No recuerdo mucho de todo lo que pasó porque estaba casi dopada”, agregó.

Hoy, Bernal decidió recurrir a la Justicia. “Denuncio al encargado de mi detención y a la persona que debía sacarme a ver a una obstetra y no lo hizo. En Campo de Mayo le dijeron que me llevaran con una ginecóloga para constatar el embarazo, pero ella me llevó directo a un calabozo”, afirmó.

Con la voz quebrada, cerró: “Mi hijo murió sin que nadie lo atendiera. Nadie me escuchó. Solo quiero justicia”. (www.REALPOLITIK.com.ar)