28 de noviembre de 2025 | Provincia

Un caso insólito

Jorge D'Onofrio: Entre infracciones y extrañas maniobras de compra y venta de vehículos

El exministro de Axel Kicillof, imputado en la causa de las fotomultas, aparece vinculado a dos autos con operaciones polémicas y multas impagas que, una vez más, decantan en el poder político del municipio de Pilar.

Por momentos, parece ficción. Pero no: es la historia real —y cada vez más insólita— de Jorge D'Onofrio que hoy está imputado en la megacausa de las fotomultas, el escándalo de corrupción que sacudió al ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires. El mismo hombre acusado de integrar una red que permitía “borrar” fotomultas a automovilistas en forma ilegal, resulta adeudar una montaña de multas de tránsito a su propio nombre por 1.326.041,25 pesos.

Pero la historia no termina ahí. Los dos autos involucrados constituyen, a la vez, un culebrón aparte.

Vehículo 1: El que le compró a un polémico empresario automotriz 

Según los resultados que se desprenden de páginas gubernamentales, a través de su DNI Jorge D’Onofrio aparece vinculado a una Toyota SW4 4x4 GR-S modelo 2023, dominio AF739SF, adquirida en noviembre del 2024. 

El vendedor del automóvil es Gabriel Oscar Alfaro, dueño de Alfaros SRL y Eagles SA, dos firmas automotrices que -por decirlo elegantemente- tienen críticas demoledoras en foros de trabajadores, donde los describen como empresas sin sueldo, sin beneficios, sin nada, con horarios de 57 horas semanales, pagos “ficticios”, rotación permanente de personal y hasta empleados “marginales” usados para canalizar ventas que nunca llegan.


Los comentarios sobre Alfaros SRL.

Los comentarios de Eagles SA.

En Reddit, las experiencias son realmente de terror:

- “No pagan un peso”.

- “Venden autos en negro”.

- “Todos los empleados duran días”.

- “Es peor que un penal”.

- “Ni se acerquen”.

Según los registros bonaerenses, el vehículo arrastra una multa por exceso de velocidad de 256.650, vencida desde julio de 2025, radicada en La Plata. Ese monto se suma a la deuda por infracciones que también mantiene con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por un total de 299.441,25.

Vehículo 2: El Jeep que le vendió al hermano 

El otro auto todavía hoy vinculado al exministro en páginas gubernamentales es una Jeep Grand Cherokee Overland modelo 2016, patente PMC910. Según documentación a la que accedió REALPOLITIK, en octubre de 2024 D’Onofrio se lo transfirió a su hermano Eduardo D'Onofrio, secretario de Hábitat y Desarrollo Urbano del municipio de Pilar, designado en 2022.

Lo extraño es que, para la página del gobierno bonaerense, las multas posteriores a esa supuesta venta siguen figurando a nombre de Jorge D’Onofrio. ¿La venta fue ficticia? ¿Las bases de datos del ministerio que conducía están desactualizadas? ¿El exministro tiene un permiso para manejar el vehículo que le vendió a su hermano? ¿Por qué?

Sea como sea, el Jeep también fue acumula deuda en infracciones: un total de cuatro multas de 256.650 cada una, todas por exceso de velocidad, todas vencidas e impagas, localizadas en Dolores y San Isidro (asiento Pacheco).

El hermano de D’Onofrio y el rol del intendente Achaval 

Pero la novela tiene más hilos. El hermano de Jorge, Eduardo, al que le vendió su vehículo, no es un desconocido: es un funcionario clave de Federico Achával, intendente de Pilar.

Y justamente Pilar aparece en la causa de las fotomultas. Una denuncia reciente señala que una sociedad llamada FRANUTEC -creada casi en silencio- estaría vinculada a una estructura político-empresarial integrada por funcionarios locales, empresarios del juego clandestino, prestanombres y operadores del clan integrado por D’Onofrio y Claudia Pombo.


Jorge D'Onofrio, manejando en exceso de velocidad.

Los nexos son múltiples:

- Claudia Pombo, mano derecha de Jorge D’Onofrio, fue presidenta del Concejo Deliberante de Pilar.

- Eduardo D’Onofrio ocupa un cargo estratégico.

- Empresarios como Cristian Ojeda, investigados por manejos financieros turbios, aparecen vinculados.

- Funcionarios de Obras Públicas figuran dentro de las mismas sociedades.

Todo esto mientras el fiscal Álvaro Garganta investiga presunto fraude, asociación ilícita, enriquecimiento ilícito y posibles vínculos con el lavado de activos.  

En este contexto, el caso D’Onofrio deja de ser una anécdota administrativa para convertirse en una radiografía inquietante del poder que rodeó al exministro de Axel Kicillof. Multas impagas, vehículos con operaciones poco claras, vínculos empresariales opacos y una red política que entrelaza al poder político de Pilar dibujan un escenario donde nada parece del todo transparente. (www.REALPOLITIK.com.ar)