Hartos de pedir remodelaciones en el Hipódromo de La Plata, los trabajadores del circo hípico publicaron un video que muestra el deplorable estado de las instalaciones. En la filmación se observa uno de los baños para los empleados administrativos, completamente inundado y muy lejos de un funcionamiento adecuado.
La situación, que se remonta a décadas atrás, pareciera haberse intensificado con la llegada del gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires. Además de las deficiencias edilicias, el lugar arrastra una dura historia de crisis laborales y financieras atadas a la suerte de una actividad que pareciera relegada al olvido.
El escenario es desolador. Algo más de 600 familias dependen hoy en día de una estructura que, hablando mal y pronto, ya no le importa a nadie. La actividad hípica se encuentra próxima a la desaparición, con cada vez menos apostadores juegan lo poco que tienen, en un predio absolutamente abandonado. Para colmo de males, el resultado mensual financiero es deficitario, por lo que las autoridades bonaerenses no saben cómo hacer para quitarse de encima lo que es considerado “un lastre”.
La situación se complica aún más si se toma en cuenta la cuestión sindical. Los trabajadores del circo hípico se encuentran distribuidos entre varios pequeños sindicatos, que si bien carecen de peso específico en la arena bonaerense, dirigen el rumbo del Hipódromo de La Plata y encabezaron la principal oposición a propuestas de privatización de la actividad.
En consecuencia, la provincia ha dejado al hipódromo platense en el más completo de los abandonos. Los trabajadores se desempeñan en oficinas en ruinas, con paredes resquebrajadas, espacios abandonados desde hace décadas y una pista de carreras en un estado deplorable. Hasta el momento, la administración Kicillof sólo ha atinado a licitar un nuevo tractor para la pista y ropa de trabajo. No existen novedades sobre las reparaciones de fondo que pide a gritos el Hipódromo de La Plata. (www.REALPOLITIK.com.ar)