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Espías, valijas sin control y pactos en la sombra revelan que la avanzada libertaria en Puerto Iguazú, para montar una base secreta en la triple frontera con dinero del FBI, comenzó mucho antes que el fallido viaje de Karina Milei.
Tras la revelación de este medio sobre los intentos de crear una base clandestina de inteligencia en la triple frontera, financiada por el FBI y motorizada por un sector de la SIDE bajo el mando de Javier Milei, se filtraron detalles inéditos sobre dos reuniones secretas celebradas en Puerto Iguazú (Argentina) y Ciudad del Este (Paraguay).
Ambas habrían contado con la participación de funcionarios argentinos, agentes de inteligencia brasileños y paraguayos, y personal policial antisecuestro, lo que confirma el nivel de coordinación internacional detrás de una estructura paralela que opera al margen del Comando Tripartito.
La primera reunión se habría desarrollado en octubre de 2024, dentro del exclusivo hotel Meliá, en pleno Parque Iguazú. Según dejaron saber fuentes locales a REALPOLITIK, los asistentes se habrían registrado como miembros de la Presidencia de la Nación y algunos de ellos hasta habrían dejado plasmados los movimientos migratorios.
Entre los participantes estuvieron:
- Sergio Neiffert, alias "Señor 5", actual jefe de la Secretaría de Inteligencia.
- Alejandro Colombo, titular del Servicio de Inteligencia Argentino (SIA) y hombre cercano a Antonio “Jaime” Stiuso.
- Pablo Cecati, director de la Agencia de Seguridad Nacional (ASN), ex Policía Federal Argentina (PFA) involucrado en el espionaje a los familiares del ARA San Juan.
- Ignacio “Nacho” Jiménez, jefe de Gabinete de la ASN y empresario gastronómico con presuntas bases operativas paralelas.
- “Marita X” (identidad resguardada).
- Jorge “El Potro” Domínguez, ex Gendarmería, ex AFI y ex hombre de confianza de Patricia Bullrich en la gestión macrista. Socio político de Esteban Aquino, ex ministro de Inteligencia del Paraguay.
En la cumbre también estuvieron presidencia delegaciones de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) y la Secretaría de Prevención e Investigación del Terrorismo de Paraguay (SEPRINTE), con quienes se discutieron acciones fuera del marco legal del Comando Tripartito.
La segunda reunión, mucho más delicada, se habría llevado a cabo en Ciudad del Este durante el mes de mayo de 2025. Fue encabezada por “Nacho” Jiménez y Cecati, quienes se alojaron nuevamente en el Gran Meliá Iguazú y alquilaron un transporte que los trasladó hasta Paraguay. Allí habrían mantenido un encuentro reservado con miembros del FBI, policías antisecuestro de Asunción y personal táctico local.
En dicha reunión, se habría delineado la estructura operativa que confirmaría lo publicado por este medio el pasado 7 de julio, respecto a las intenciones de la SIDE libertaria de montar una base secreta en la triple frontera con dinero del FBI.
Este último encuentro coincidió con dos importantes iniciativas políticas. La primera de ellas fue la anunciada visita de Karina Milei y Martín Menem a Puerto Iguazú, pautada para el día 23 de mayo y presentada públicamente como parte del operativo clamor para respaldar a Diego Hartfield en la campaña legislativa provincial.
Aunque la funcionaria nacional suspendió su gira a último momento, alegando oficialmente una “fuerte gripe”, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina sí concretó el viaje con la excusa de diversos actos proselitistas.
La decisión, por otro lado, también coincide con un giro político de alto voltaje: el acercamiento del presidente Javier Milei al jefe del Frente Renovador de la Concordia, Carlos Rovira. Días después del traspié legislativo del oficialismo con la ley de Ficha Limpia, se supo que Rovira había instruido a sus senadores para votar en contra, a pedido del propio líder libertario.
La sospecha ahora recae en si la cancelación estuvo vinculada a los movimientos paralelos de inteligencia en la zona. La coincidencia de fechas, locaciones y actores en ambos eventos despierta inquietudes sobre la real naturaleza de la incursión libertaria en la región.
Como es de público conocimiento, el entramado incluye al empresario Leonardo Scatturice, radicado en Miami, quien mediante su firma Tactic Global LLC firmó un contrato de 10 mil dólares mensuales con la SIDE para oficiar como “enlace estratégico” con el gobierno estadounidense. Este acuerdo no pasó por el ministerio de Relaciones Exteriores y Culto ni fue autorizado por la embajada argentina en Washington.
Scatturice, además, se convirtió en el nuevo propietario de Flybondi y ha sido vinculado al ingreso de valijas sin control aduanero, en lo que diversas fuentes judiciales describen como una red de contrabando de recursos e insumos tecnológicos para montar un centro de espionaje clandestino en la región.
Aunque ninguna de estas operaciones fue formalmente reconocida por el gobierno argentino, las eventuales huellas de los protagonistas en hoteles, bases de datos migratorias y traslados privados podrían delinear un mapa de poder que se mueve por fuera del control institucional.
En la triple frontera, donde la legalidad es difusa y las jurisdicciones se entrecruzan, la red libertaria parece haber encontrado su laboratorio ideal. ¿Se trata de una avanzada estratégica contra el crimen organizado o del germen de una inteligencia paralela al servicio de un proyecto político que no rinde cuentas? ¿La iniciativa es llevada adelante por indicación del presidente Javier Milei o se trata de un sector de la Inteligencia que actúa por cuenta propia?
La pregunta, por ahora, sigue sin respuesta. Pero el Congreso, el poder judicial y la sociedad argentina ya no pueden alegar desconocimiento. (www.REALPOLITIK.com.ar)
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