“Podría decirse, para tomar algo positivo, que al menos se votó un presupuesto, porque durante dos años consecutivos se estuvo rigiendo la Argentina con la discrecionalidad del Poder Ejecutivo. Pero esa es una mirada muy superficial”, señaló Federico Storani. En ese sentido, advirtió que al analizar el contenido del proyecto “todas las noticias son muy negativas”.
El dirigente de la Unión Cívica Radical sostuvo que el ajuste previsto en el presupuesto “no lo está pagando ninguna casta, ni nunca lo pagó”, sino que recae sobre los sectores de ingresos fijos, especialmente los jubilados. Además, remarcó la “paralización total y absoluta de la obra pública” y el “desfinanciamiento en todos los niveles de la educación”, que no solo afecta a las universidades, sino también a la educación técnica, la investigación científica y la salud pública.
En ese marco, Storani fue especialmente crítico con el artículo 30 aprobado en el Senado de la Nación Argentina. “Quienes votaron esta ley, en particular el artículo 30, y son miembros del radicalismo, produjeron una claudicación histórica”, afirmó. Según explicó, esa norma deroga disposiciones que garantizaban un piso mínimo de inversión en educación pública y ciencia, lo que consideró “extremadamente negativo”.
Asimismo, recordó que uno de los pilares históricos de la UCR es el respeto por la constitución nacional. “El decreto 70/23, que sigue vigente, es manifiestamente inconstitucional. No lo digo yo, lo dicen la enorme mayoría de los constitucionalistas”, subrayó, y agregó que el radicalismo también se ha identificado siempre con la defensa de la educación pública, algo que hoy se está vulnerando abiertamente.
Storani denunció además que el artículo 30 intentó ser tratado “de manera disimulada” para evitar costos políticos, incluso buscando que la votación no fuera nominal. “Eso no hace otra cosa que revelar una manifiesta claudicación de quienes se dicen representantes del radicalismo”, enfatizó.
Consultado sobre cómo puede la UCR recuperar su identidad, fue tajante: “Simplemente ser coherente con sus principios. Respetar la Constitución, defender la educación pública, la salud pública y tener un sentido nacional con fuerte sensibilidad social”. Para el dirigente, no se trata de nostalgia sino de una mirada estratégica: “Todos los países que se desarrollan apuestan primero por la educación de su pueblo. La Argentina está abandonando su mayor riqueza, que es la educación”.
En relación con la situación interna del partido, Storani advirtió sobre la fragmentación del radicalismo y la falta de un proyecto nacional claro. Señaló que muchos legisladores “dependen más de los gobernadores que de las autoridades partidarias”, lo que debilita la identidad y la coherencia política de la UCR.
Finalmente, también se refirió al rol del sindicalismo en la actualidad y lo calificó como “absolutamente claudicante”. “La Argentina tiene más del 50 por ciento de sindicalización y una enorme tradición de lucha, pero la conducción actual de las entidades sindicales está muy por detrás de lo que reclaman los trabajadores”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)