“Hoy el techo de la banda cambiaria ya no está en 1540, sino en 1560, y si no es hoy será a lo largo de todo el mes”, explicó Fabián Medina al inicio de la entrevista. Según el analista, este corrimiento no es casual: “Eso genera que el gobierno no intervenga, y justamente es lo que le sirve al gobierno, porque no tiene dólares. Para intervenir necesitás dólares, y hoy no los tiene”.
En ese sentido, alertó que la falta de reservas expone al mercado a presiones crecientes: “Los especuladores saben que no hay dólares y que el gobierno no va a intervenir. En ese contexto, el dólar tranquilamente puede irse mucho más arriba”. Incluso, señaló que no sería descabellado pensar en valores considerablemente superiores a los actuales si se mantiene el esquema vigente.
Medina también se refirió al anuncio oficial de que el estado compraría hasta el 5 por ciento del volumen diario del mercado cambiario para recomponer reservas. “El mercado hoy maneja en promedio unos 450 millones de dólares diarios, lo que implicaría compras de alrededor de 22 millones por día. Eso es insignificante frente a las necesidades reales”, sostuvo, y agregó que los días de mayor volumen “coincidieron, llamativamente, con fuertes caídas de reservas”.
A partir de esos datos, afirmó que la intervención no la estaría realizando el Banco Central de la República Argentina sino el Tesoro Nacional: “Intervienen poniendo muchísimos dólares para bajar la cotización. Si mirás el mercado al mediodía, siempre está 10 o 12 pesos arriba del día anterior. Después intervienen y lo dejan más o menos parejo. Es una fortuna la que se está usando”.
Sin embargo, advirtió que el margen es cada vez menor. “El Tesoro debe tener entre 1.600 y 1.800 millones de dólares, y no alcanza ni siquiera para cumplir con los pagos a los bonistas. Va a tener que recurrir a los swaps o a los encajes, que no son plata del estado, sino de la gente”, remarcó, y alertó que eso genera un problema adicional: “Después hay que conseguir dólares para reponer lo que sacaste”.
Consultado por el impacto de la llamada “ley de Inocencia Fiscal”, Medina fue crítico y señaló que, aun si logra captar algunos dólares, “no resuelve el problema de fondo”. Además, advirtió sobre los riesgos institucionales: “No toma en cuenta la capacidad contributiva y puede habilitar maniobras de lavado de dinero. Eso incluso puede traer problemas con organismos internacionales como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI)”.
En el plano macroeconómico, el analista sostuvo que la combinación de banda cambiaria más alta, servicios públicos dolarizados y un IPC corregido “va a generar un piso inflacionario mayor”. “El presupuesto quedó totalmente desfasado de la realidad. Se hizo con un dólar que ya no existe y con supuestos que no cierran”, afirmó.
Finalmente, Medina vinculó el ajuste fiscal con la caída del consumo, el empleo y la recaudación: “Se está generando una implosión de la recaudación. Menos consumo implica más recesión, más pobreza y más indigencia. Es una motosierra permanente que no cierra las cuentas y deja a la economía en una situación cada vez más frágil”. (www.REALPOLITIK.com.ar)