En uno de los procesos más elocuentes del contraste social actual, el gobierno que conduce Javier Milei avanza con una licitación para garantizar abundante panadería al poder, mientras las familias ajustan hasta lo básico.
En efecto, el proceso 23-0019-CDI25, impulsado por la secretaría General que conduce Karina Milei, contempla la compra de pan, panes especiales y medialunas para la Casa Rosada, por seis meses, con opción de prórroga. La proyección de consumo —formulada desde un área encabezada por alguien históricamente vinculada a la pastelería— difícilmente adolezca de errores de cálculo.
El pedido incluye miles de unidades industriales de: pan miñón, pan árabe, pan para hamburguesas, medialunas de manteca y otras tantas de grasa.
A valores de mercado actuales, se gastará en promedio unos 17 millones de pesos en panes miñones, 16 millones en pan árabe, 28 millones en medialunas de grasa, otros 28 millones en medialunas de manteca y la friolera de 222 millones en pan para hamburguesa.

De este modo, la compra en panadería de Karina Milei superaría los 311 millones de pesos. A groso modo, la cúpula más cercana al presidente Javier Milei y a su hermana Karina estaría consumiendo unos 50 millones de pesos mensuales en medialunas para mojar en el café de la mañana.
La compra de panadería del presidente y su gabinete contrasta salvajemente con lo que las consultoras especializadas opinan del consumo promedio de un ciudadano argentino de a pie. En efecto, las mismas señalaron que el consumo cerró el 2025 con caídas en las ventas de supermercados, menor frecuencia de compras, canastas más reducidas y un récord histórico de morosidad en créditos personales y tarjetas.

No resulta un dato menor. Las consultoras aseguraron que las familias buscan activamente marcas más baratas, promociones o reducen las porciones de alimentos. No sólo ello, sino que el 43 por ciento de los hogares aseguraron llegar ajustados a fin de mes y haber utilizado los aguinaldos exclusivamente para paliar deudas.
En este escenario, el estado nacional, con Karina Milei a la cabeza, se ocupa se garantizarse a sí mismo medialunas, panes y un stock de panadería abundante para su elite política. Una postal nítida de las prioridades del poder en tiempos de ajuste. (www.REALPOLITIK.com.ar)