En primer lugar, Sabino Mostaccio se refirió a la magnitud del operativo: “A mí me sorprendió la espectacularidad de la operación de este secuestro de Nicolás Maduro”, y remarcó que “pocas veces en la historia se vio una operación tan espectacular y no tan limpia como nos la vendieron”, al señalar que “se produjeron bajas en el bando venezolano y seguramente en el bando estadounidense”.
Al analizar la legalidad de la acción, fue contundente: “Estados Unidos en principio no estaba legitimado para hacerlo de acuerdo al derecho internacional vigente”. En ese marco, sostuvo que la operación solo fue posible por una colaboración interna: “Necesitó la colaboración de alguien de adentro. Seguramente algunos venezolanos cooperaron en esta operación”, y agregó que “alguien del entorno de Maduro lo vendieron y lo entregaron a los estadounidenses con la idea de hacer un pacto político y también un pacto de inmunidad”.
Mostaccio también destacó el peso de los incentivos económicos: “No olvidemos el incentivo que representa la recompensa monetaria de 50 millones de dólares que pesaba sobre él, que era hasta hoy la más alta de la historia”, y comparó: “Osama Bin Laden tenía 25 millones, que a valores actuales serían 32 millones de dólares”.
Sobre los intereses reales de Washington, el politólogo afirmó: “Trump fue más allá y dijo: ‘no solo vamos a recuperar nuestro petróleo’”, y recordó que “Estados Unidos toleró a Hugo Chávez y hasta lo sostuvo como aliado durante más de 10 años”, hasta que “dejó de ser útil cuando estatizó los pozos petroleros estadounidenses”.
En cuanto al contexto global, explicó que la ofensiva estadounidense responde a múltiples factores: “Hay necesidades internas, geopolítica, todo mezclado, todo junto”, y subrayó que “es más un mensaje a China que a Rusia”. En ese sentido, indicó que “Estados Unidos necesita cerrar cuanto antes la guerra en Ucrania” y que Trump busca mostrar capacidad de imponer orden internacional.
Respecto al futuro de Venezuela, Mostaccio consideró probable una salida negociada: “Yo creo que Venezuela debería abrirse a un proceso constituyente pero con el pueblo venezolano decidiendo en libertad, sin presiones”, aunque advirtió que “va a ser una alquimia política difícil” por las tensiones entre sectores moderados y radicalizados.
Asimismo, alertó sobre las consecuencias regionales y globales del precedente: “Sí, marca un precedente y aparte ya tiene precedentes”, al mencionar los casos de Slobodan Milosevic, Manuel Noriega y Adolf Eichmann, y advirtió que “China, Rusia, la India podrían hacer lo mismo tranquilamente”.
Finalmente, al referirse a Cuba, sostuvo que el escenario es crítico: “Hay mucho malestar en el pueblo cubano y el pueblo cubano está pasando muchas penurias económicas”, y concluyó que “yo no creo que Trump se atreva a secuestrar a Díaz-Canel, pero ganaría la guerra por agotamiento”. (www.REALPOLITIK.com.ar)