Trabajadores y operadores del Mercado Central de Buenos Aires denunciaron una situación extrema de insalubridad dentro del predio, a raíz de la quema de basura en cercanías de las naves de comercialización, lo que habría provocado intoxicaciones, crisis respiratorias y descompensaciones entre empleados y puesteros.
Según relataron a REALPOLITIK operadores del Mercado, el fuego se habría iniciado de manera intencional en el sector donde se acumulan residuos, generando una densa mezcla de humo y olores nauseabundos que se expandió por los salones de venta. “Hay olor a podrido mezclado con humo, la gente se está intoxicando”, aseguró una de las fuentes, que pidió reserva de identidad por temor a represalias.
“Tengo una empleada con crisis respiratoria. Es terrible para la gente con problemas pulmonares”, advirtió otro operador, quien sostuvo que ya hay varias personas con complicaciones de salud.
Las denuncias apuntan directamente contra la conducción del organismo, encabezada por Fabián Miguelez, a quien los trabajadores acusan de inacción absoluta frente a una situación que consideran potencialmente trágica. “Está aferrado al cargo sin hacer nada. Parece que están esperando que alguien muera para reaccionar”, resumió una fuente interna del Mercado.
Otro operador fue aún más explícito al plantear un doble estándar: “Me gustaría saber cuál sería la actuación de los directivos si yo, como operador, ocasionara incendios varias veces por semana”.
Incluso, uno de los damnificados anticipó acciones judiciales contra la empresa responsable de la quema, al considerar que se trata de una práctica insalubre y reiterada.
El episodio ocurre apenas horas después de que ingresara por mesa de entradas del Mercado Central, el 7 de enero de 2026, una nota firmada por las entidades COMAFRU, COMBAIRES SA y FENAPP, en la que se solicita formalmente una audiencia urgente con las autoridades del organismo.

El documento —al que tuvo acceso REALPOLITIK— advierte sobre la falta de diálogo institucional, el silencio administrativo y la creciente preocupación de productores y trabajadores por la operatividad y las condiciones del predio. La presentación fue sellada oficialmente, pero hasta el momento no hubo respuesta alguna de la conducción.
Las nuevas denuncias sanitarias no aparecen en el vacío. Se suman a una larga lista de irregularidades ya documentadas por este medio: abandono de infraestructura, riesgos mortales en las naves, colapso operativo, presunta recaudación ilegal, sobresueldos millonarios, auditorías lapidarias de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y una megacausa judicial por el presunto desvío de más de 1.461 millones de pesos.
Con mandato vencido desde marzo de 2025, pero aún sostenido en el cargo por respaldo político y judicial, Miguelez enfrenta crecientes cuestionamientos mientras el principal centro de abastecimiento de alimentos del país atraviesa una crisis sanitaria e institucional sin precedentes.
“En el lugar donde se comercializa el alimento de millones de argentinos, la salubridad no existe”, sintetizó un trabajador del predio. (www.REALPOLITIK.com.ar)