El Honorable Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires aprobó formalmente la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio 2024 de la municipalidad de San Antonio de Areco, pero lo hizo dejando al descubierto una extensa trama de irregularidades administrativas, contables y financieras que comprometen de manera directa al intendente Francisco Ratto y a los principales funcionarios de su gestión económica.
La resolución, dictada en el expediente 4-106.0-2024 y firmada el 18 de diciembre de 2025, no solo enumera incumplimientos reiterados y graves fallas de control interno, sino que avanza con multas económicas, amonestaciones y llamados de atención, además de dejar abiertas reservas de responsabilidad para futuras sanciones.
Uno de los capítulos más contundentes del fallo tiene que ver con el pago sistemático de bonificaciones no remunerativas al personal municipal, una práctica expresamente prohibida por la normativa previsional y laboral vigente.
Durante todo 2024, el ejecutivo local abonó adicionales salariales bajo conceptos como “responsabilidad en el cargo”, “actividad crítica”, “disponibilidad”, “estímulo al desempeño”, “conservación de equipo” y “dedicación”, pese a que la ley exige que esos ítems sean remunerativos y sujetos a aportes previsionales y asistenciales.
Según el Tribunal, solo en el personal superior y jerárquico se pagaron más de 23 millones de pesos en conceptos no remunerativos. En el resto de la planta municipal, los montos alcanzan cifras aún más elevadas:
- Disponibilidad: 148.866.881,10
- Estímulo al desempeño: 153.824.248,87
- Conservación de equipo: 38.871.403,09
- Dedicación: 220.336.376,72
En total, más de 585 millones de pesos fueron liquidados de manera irregular en un solo ejercicio. El Tribunal remarca que estas prácticas ya habían sido observadas en ejercicios anteriores y que las autoridades municipales no aportaron explicaciones ni adoptaron medidas correctivas, lo que agrava la responsabilidad de los funcionarios involucrados.
El fallo también detalla severas deficiencias en la administración contable del municipio. Entre ellas, diferencias entre los saldos contables y los saldos bancarios al cierre del ejercicio, una irregularidad básica que revela fallas estructurales en el control del dinero público.
Las cuentas de libre disponibilidad, fondos afectados y cuentas de terceros presentaban composiciones inconsistentes entre los registros contables y los extractos bancarios. A esto se suman deudas flotantes no presupuestadas, errores en la imputación de modificaciones presupuestarias y discrepancias entre el sistema RAFAM y los estados financieros oficiales.
En varios de estos puntos, la contadora municipal no respondió los traslados efectuados por el Tribunal de Cuentas, lo que derivó en la confirmación automática de las observaciones.
Otro aspecto crítico del fallo es la falta total de control patrimonial. El Tribunal constató que la municipalidad de San Antonio de Areco no realizó el recuento físico de bienes exigido por ley ni designó agentes inventariadores, incumpliendo normas elementales de administración de bienes públicos.
No existe constancia fehaciente de qué bienes posee el municipio, en qué estado se encuentran ni quién es responsable de su guarda, una situación que el organismo de control calificó como de extrema gravedad administrativa.
Aunque la rendición fue aprobada desde el punto de vista formal, el Tribunal de Cuentas deja en claro que el intendente Francisco Ratto es el principal responsable político y administrativo de las irregularidades detectadas.
La reiteración de observaciones, la persistencia de prácticas ilegales ya advertidas en ejercicios anteriores y la falta de respuestas adecuadas colocan al jefe comunal en una posición comprometida, tanto en términos administrativos como políticos.
A diferencia de otros fallos meramente declarativos, el Tribunal avanzó en este caso con sanciones expresas, individualizadas y con montos determinados, aplicadas en los términos del artículo 16 de la ley Orgánica del Tribunal de Cuentas. En el artículo tercero del resolutorio, se dispusieron multas de 350 mil pesos tanto para al intendente municipal como para la contadora municipal Gisela Tamara Krieger; y otra multa de 300 mil a la secretaria de Hacienda, Macarena Suárez Pizarro.
Además, se aplicaron sanciones disciplinarias, incluyendo amonestaciones a la tesorera municipal Fernanda Gabriela Santangelo y al asesor letrado y responsable del Sistema de Administración de Bienes Físicos, Carlos Octavio Stefani Lauga; y un llamado de atención al director de Presupuesto y Gestión, Marcelo José Pereyra.
El Tribunal otorgó un plazo de 90 días para que los funcionarios multados depositen los importes en la cuenta fiscal del Banco Provincia, bajo apercibimiento de dar intervención al fiscal de Estado.

En el artículo cuarto, el fallo deja expresamente aclarado que el pronunciamiento sobre otras irregularidades queda en suspenso y que no deben considerarse exentos de responsabilidad el intendente Ratto, la presidenta del Concejo Deliberante, Mariana Caracoche; la secretaria de Hacienda, la contadora municipal y el asesor letrado, hasta tanto el Tribunal se expida de manera definitiva.
La resolución del Tribunal de Cuentas funciona, en los hechos, como una radiografía de una gestión marcada por el desorden administrativo, la falta de controles y el incumplimiento reiterado de la ley.
Aunque la rendición de cuentas fue formalmente aprobada, el contenido del fallo deja al descubierto una administración municipal seriamente cuestionada, con funcionarios sancionados, responsabilidades abiertas y un intendente que queda políticamente expuesto por la gravedad y persistencia de las irregularidades detectadas.
San Antonio de Areco cierra así el ejercicio 2024 con las cuentas aprobadas en los papeles, pero con una gestión que el máximo órgano de control provincial dejó formalmente bajo observación. (www.REALPOLITIK.com.ar)