Al ser consultado sobre la convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación Argentina para tratar, entre otros temas, una reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo, Santiago Cúneo fue categórico: “No pierdo un segundo de tiempo con la agenda del enemigo. Todo lo que hace este gobierno va en contra de los intereses de la patria y del pueblo argentino”. En ese sentido, afirmó que el Congreso “no tiene ninguna representatividad” y lo calificó como “un ámbito atravesado por la corrupción y la traición”.
“El problema central es seguir discutiendo lo que el gobierno quiere imponer. Nosotros tenemos que construir un triunfo nacional y popular, no perder tiempo en analizar las decisiones de quienes gobiernan para el poder económico”, remarcó el dirigente peronista, y agregó que la salida no pasa exclusivamente por lo electoral: “El final de los gobiernos no siempre depende de una elección, sino de la voluntad popular organizada”.
En relación con la situación social y económica, Cúneo sostuvo que en la Argentina “sobran víctimas y faltan dirigentes”, y que el desafío es transformar el dolor social en una fuerza política organizada. “Nadie va a salir de su casa para acompañar liderazgos vacíos o que terminan usando a la gente. Hace falta una dirigencia que sienta la patria y tenga un proyecto nacionalista”, subrayó.
Consultado sobre el peronismo y las disputas internas, fue muy crítico con las discusiones partidarias: “Hoy a la gente no le importa nada la interna del PJ. Son debates alejados de la realidad cotidiana, mientras hay hambre, despidos y desesperanza”. En esa línea, consideró que el gobernador bonaerense Axel Kicillof “no debería perder tiempo en esas disputas” y enfocarse en construir un proyecto político directamente con la sociedad.
Cúneo también cuestionó duramente a la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT), a la que acusó de haber abandonado la defensa de los trabajadores: “El sindicalismo que necesitamos es de base, combativo y comprometido con las luchas sociales, no una dirigencia que negocia privilegios”. Para el dirigente, la reconstrucción del movimiento obrero debe darse desde los lugares de trabajo y con una mirada acorde al siglo XXI.
En cuanto a su propio espacio político, destacó que cuenta con “120 mil votos comprometidos” en la provincia de Buenos Aires, a los que definió como “votos de conciencia política y social”. “No son votos publicitarios, son militantes caracterizados que trabajan todos los días en el territorio”, afirmó.
Finalmente, Cúneo planteó que la discusión de fondo debe ser geopolítica y estratégica. “Hay que salir de la trampa del modelo republicano dependiente y pensar una reconstrucción nacional desde la industria, la tecnología y el pleno empleo. La Argentina tiene que mirar al mundo desde una lógica multipolar, fortalecer vínculos con los BRICS y dejar de estar arrodillada frente al imperialismo”, concluyó.
“Es tiempo de dejar de votar lo menos malo y empezar a votar revolución”, sentenció el dirigente político. (www.REALPOLITIK.com.ar)