“Concretamente, en el mes de diciembre se realizó una ampliación presupuestaria e ingresaron a la Comisión Nacional de Energía Atómica casi 4.000 millones de pesos que tenían un destino específico: el pago de salarios, el mantenimiento y la compra de insumos para garantizar la energía de ENSI”, explicó Rodolfo Aguiar. Sin embargo, remarcó que esos fondos no cumplieron su objetivo: “Los trabajadores no percibieron sus salarios, pasaron las fiestas sin cobrar y se puso en riesgo el normal funcionamiento de la planta”.
En ese sentido, el dirigente sindical fue contundente: “Lisa y llanamente se desviaron 4.000 millones de pesos. Desde la Asociación Trabajadores del Estado exigimos explicaciones y no descartamos que esta grave irregularidad configure un accionar delictivo”. Según relató, tras la difusión pública de la denuncia, las autoridades de la CNEA abonaron aproximadamente el 50 por ciento de los salarios adeudados, aunque aún resta regularizar la situación.
Aguiar señaló que el gremio intimó formalmente a las autoridades y advirtió que podrían profundizarse las medidas de fuerza: “Esperamos que se normalice rápidamente el pago de los sueldos y que la CNEA avance en la firma de un contrato que garantice las tareas de conservación y mantenimiento de la planta, siempre con la perspectiva de volver a ponerla en producción y sostener todas las fuentes laborales”. Además, reclamó la intervención tanto del gobierno nacional como del gobierno de la provincia de Neuquén.
El secretario general de ATE amplió el conflicto y lo vinculó con una política general del Ejecutivo: “Desde el 10 de diciembre de 2023 tenemos un mandato abierto de lucha en la Argentina. El gobierno ha reducido las prestaciones estatales a su mínima expresión y eso se tradujo en una fenomenal pérdida de derechos para todo el pueblo”. En esa línea, alertó sobre la intención oficial de avanzar con un nuevo recorte del 10 por ciento del personal estatal.
Respecto a la reforma laboral impulsada por el gobierno, Aguiar fue tajante: “No estamos frente a una reforma, sino ante una contrarreforma laboral, porque no busca ampliar derechos sino eliminarlos casi en su totalidad”. Y agregó: “No se la va a frenar rosqueando; a esta reforma se la frena luchando. La calle es nuestra única opción”.
Finalmente, el dirigente sindical cuestionó el rol de algunos gobernadores y legisladores: “Estamos asistiendo a una malversación instantánea del voto. Dirigentes que se presentaron como opositores hoy se arrodillan ante el gobierno nacional”. Según el referente estatal, la reforma laboral “no solo va a destruir empleo, sino que también va a fundir a las provincias, porque encubre una reforma impositiva que beneficia a las grandes empresas y afecta la coparticipación”.
“Después de dos años de este gobierno, la sociedad empieza a tomar conciencia de que no hay luz al final del túnel. Todas las ilusiones están rotas y la conflictividad social va a ir en ascenso”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)