El Honorable Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires aprobó por unanimidad la rendición de cuentas del ejercicio 2024 de la municipalidad de Tres Lomas. Sin embargo, el fallo —expediente 4-127.0-2024— deja una advertencia política clara: la gestión encabezada por el intendente Luciano Spinolo incurrió en incumplimientos legales y reglamentarios que motivaron sanciones formales.
Lejos de tratarse de observaciones menores, el Tribunal detalló una serie de irregularidades persistentes, algunas de ellas reiteradas de ejercicios anteriores, que afectaron la planificación financiera, los sistemas de administración y la confiabilidad de la información contable municipal.
Uno de los puntos más graves señalados por el HTC fue la falta de implementación del Sistema de Administración de Ingresos Públicos, una herramienta central del régimen de administración financiera municipal.
Según surge del considerando quinto, el municipio cerró el ejercicio 2024 sin haber puesto en funcionamiento este sistema, incumpliendo disposiciones expresas del decreto 2980/2000. El Tribunal remarca que este reparo ya había sido formulado en ejercicios anteriores, lo que agrava la situación.
El propio intendente Spinolo reconoció el incumplimiento, alegando dificultades técnicas, costos de implementación y el contexto socioeconómico. El HTC fue contundente: la ausencia del sistema obstaculiza las tareas de auditoría, afecta la fiabilidad de los datos y no puede ser justificada por demoras administrativas.
Por este punto, el Tribunal dejó asentada responsabilidad directa del jefe comunal, señalando que la regularización tardía no corrige la falta cometida.
El segundo incumplimiento imputado al jefe comunal refiere a la ausencia del Registro Especial de Ordenanzas y Disposiciones, exigido por la ley Orgánica de las Municipalidades.
Aunque el ejecutivo local intentó subsanar la observación invocando su adhesión a sistemas provinciales como RANOP y SIBOM, el HTC fue claro: no se acreditó la existencia del registro oficial obligatorio, cuya función es dar publicidad y trazabilidad normativa.
El Tribunal sostuvo que publicar normas en la web municipal no reemplaza el cumplimiento formal del registro exigido por ley, confirmando el reparo y atribuyendo nuevamente la responsabilidad al intendente.
El fallo también expone deficiencias técnico-contables vinculadas a la transferencia incorrecta de fondos con afectación provincial a cuentas de afectación municipal, detectadas en el análisis de la ejecución presupuestaria.
En concreto, se verificaron diferencias por 1.531.111,32 de pesos originadas en la incorrecta registración de movimientos vinculados al plan “Construcción 27 Viviendas – Plan Compartir”. Si bien el municipio dictó decretos para corregir la situación, el HTC determinó que la regularización fue incompleta, ya que solo se corrigió el cálculo de recursos y no el presupuesto de gastos.
El error fue reconocido por la contadora municipal, quien admitió la omisión y manifestó voluntad de subsanar en ejercicios futuros. Aun así, el Tribunal confirmó el reparo y remarcó que una imputación errónea distorsiona la información financiera, vulnerando principios básicos del sistema de administración.
Por este hecho fueron considerados responsables el intendente Spinolo, la contadora municipal Agustina Sierra Ballesteros y la responsable del Módulo de Presupuesto, Ana Belén Bracamonte Corna.
Como corolario del análisis, el Tribunal de Cuentas resolvió aplicar: una amonestación al intendente Luciano Omar Spinolo Sayago, por los incumplimientos vinculados a la falta de sistemas obligatorios, ausencia de registros legales y deficiencias en la planificación financiera; y llamados de atención a la contadora municipal Agustina Sierra Ballesteros y a la responsable del Módulo de Presupuesto, Ana Belén Bracamonte Corna.
La resolución fue adoptada por unanimidad, con la adhesión de todos los vocales y del presidente del organismo, Federico Thea, lo que refuerza su peso institucional y político.
El fallo deja una síntesis incómoda para el oficialismo local: las cuentas cerraron, pero la gestión no pasó el control sin marcas. El HTC aprobó los números, pero dejó asentado que la administración municipal incumplió normas básicas de funcionamiento del estado, algunas de ellas de manera reiterada.
En la lógica del control público, la amonestación al intendente no es un tecnicismo: es una advertencia formal sobre cómo se gobierna cuando los sistemas no se implementan, los registros no existen y las correcciones llegan tarde. (www.REALPOLITIK.com.ar)