Jueves 29 de enero de 2026

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Automotores y Embarcaciones Oficiales

De Vidal a Kicillof: El derrotero del funcionario desvinculado por irregularidades en la DAEO

29/01/26 | La caída de Ariel Abelando deja al descubierto la continuidad de funcionarios macristas en áreas clave del gobierno bonaerense, sostenidos por blindajes políticos que se quebraron recién cuando aparecieron las denuncias y se perdió el respaldo interno.


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La salida de Ariel Abelando de la dirección provincial de Automotores y Embarcaciones Oficiales (DAEO), revelada por REALPOLITIK tras una seguidilla de denuncias internas, auditorías y publicaciones periodísticas, no puede leerse como un hecho aislado ni exclusivamente administrativo. Detrás del desplazamiento del ahora exfuncionario aparece una trama más profunda, marcada por reciclajes políticos, funcionarios heredados del macrismo y una estructura de poder que convivió con el kirchnerismo durante años dentro del corazón del gobierno bonaerense.

Tal como informó este medio, Abelando dependía orgánicamente de la secretaría General de la Gobernación, conducida por Agustina Vila, una de las integrantes de la mesa chica del gobernador Axel Kicillof. Su salida se precipitó luego de quedar sin respaldo político tras la renuncia de quien había sido su principal sostén: Rosario Flores, hasta marzo de 2025 subsecretaria de Administración de la Secretaría General y superior directa de Abelando.


Sede de la DAEO.

Un tándem inseparable

Las trayectorias de Rosario Flores y Ariel Abelando aparecen entrelazadas desde hace casi una década. Ambos desembarcaron en la gestión bonaerense durante el gobierno de María Eugenia Vidal, cuando iniciaron su carrera dentro del Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia (OPNyA), entonces bajo la conducción de Pilar Molina, una funcionaria de extrema confianza del Pro.

Según consta en el decreto 1488/2016, Rosario Flores fue designada como directora de Programas de Integración para el Egreso y posteriormente se desempeñó como asesora ejecutiva en la subsecretaría de Responsabilidad Penal Juvenil. Dentro del organismo, distintas fuentes la recuerdan como una de las principales colaboradoras de Molina, ejerciendo un fuerte control del área.

En paralelo, Ariel Abelando fue designado en 2017 como director de Institutos Penales, cargo que ocupó hasta el final de la gestión macrista, según el decreto 83E/2017. Ambos dejaron formalmente sus cargos con la llegada de Axel Kicillof a la gobernación, mediante los decretos 1839/2019 (Flores) y 196/2020 (Abelando).

La continuidad que nadie explicó

Lejos de significar un corte con la gestión anterior, el cambio de gobierno encontró a Flores y Abelando rápidamente reubicados. En 2020, ambos reaparecieron en la subsecretaría de Transporte, que en ese momento todavía no había sido elevada al rango ministerial.

Flores fue designada directora provincial mediante la resolución 137/2020, mientras que Abelando asumió como director de Control Técnico por la resolución 145/2020. Permanecieron allí hasta que el área fue convertida en ministerio de Transporte y cedida políticamente al massismo, que avanzó con el recambio progresivo del organigrama.

Ese desplazamiento no implicó una salida del estado. Por el contrario, Flores y Abelando recalaron en la secretaría General, bajo la órbita de Agustina Vila, quien había asumido el control de esa estratégica repartición luego de ser desplazada de la dirección General de Cultura y Educación, tras la intervención política del gobierno bonaerense impulsada por Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner luego de las elecciones legislativas de 2021.

La caja de la secretaría General

Rosario Flores fue designada formalmente en la secretaría General mediante el decreto 679/2022, como subsecretaria de Administración, un cargo clave desde el cual manejaba el 100 por ciento de los recursos del área, según coinciden testimonios internos. A través de la dirección provincial de Centros Gubernamentales, concentraba además cerca del 80 por ciento de la ejecución presupuestaria, con una estructura propia de funcionarios de su confianza.

En ese esquema, Flores fue quien ordenó el desembarco de Abelando en la DAEO, obligándolo previamente a renunciar a su cargo en Transporte. La designación quedó formalizada en el decreto 69/2024. Desde ese momento, Abelando quedó al frente de un organismo sensible, encargado de administrar el parque automotor del estado provincial, con control sobre vehículos oficiales, combustible, autopartes y procesos de compactación.

Irregularidades, desgaste y caída

Como reconstruyó REALPOLITIK, la DAEO comenzó a acumular denuncias internas por faltantes de autopartes, reparaciones infladas, facturaciones dudosas y movimientos irregulares dentro del predio. La publicación de este medio sobre la desaparición de un vehículo oficial restaurado —un Peugeot 205 GLD considerado “auto de museo” por los propios trabajadores— terminó de exponer una situación que ya era insostenible.

Tras la renuncia de Rosario Flores, oficializada por el decreto 476/2025, Abelando quedó sin cobertura política. Auditorías internas, desplazamientos en áreas clave y un clima de malestar generalizado terminaron de sellar su salida.

Un patrón que se repite

La historia de Flores y Abelando no es excepcional, sino representativa de un fenómeno más amplio: la persistencia de funcionarios del Pro dentro de la estructura del gobierno de Axel Kicillof, reciclados en áreas estratégicas, con capacidad de administrar recursos y, según denuncias internas, de recaudar sin controles efectivos.

“La famosa casta del estado provincial”, sintetizó un trabajador del área consultado por REALPOLITIK, “que pasa de gobierno en gobierno sin importar el color político, siempre cerca de donde hay caja: ayer en Minoridad, hoy en Automotores Oficiales”.

La caída de Ariel Abelando deja al descubierto algo más que irregularidades administrativas. Expone una red de continuidades políticas, silencios y blindajes internos que recién se quiebran cuando el respaldo político se retira. Un esquema que, lejos de haber sido heredado pasivamente, fue sostenido durante años por la conducción política de la secretaría General. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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