El enlace original ya no existe. Al intentar acceder, la página devuelve un error, queda en blanco o redirecciona automáticamente a la portada del Infobae. No hay fe de erratas, no hay rectificación, no hay desmentida, no hay comunicado editorial. Simplemente, la nota desapareció. Lo que sí existió fue una investigación firmada, con fotografías, fuentes y datos sensibles, que llevaba por título “La gira secreta del ahora presidente de Indra y su hermano intentando vender armas al dictador de Guinea y al clan de los Buteflika en Argelia”, y que comprometía de manera directa a los hermanos Ángel y Javier Escribano, hoy presidente y consejero de Indra respectivamente.

El artículo revelaba que ambos empresarios realizaron viajes secretos a Guinea Ecuatorial y Argelia con el objetivo de ofrecer sistemas de armas a dos regímenes señalados internacionalmente por violaciones sistemáticas a los derechos humanos. La apertura de la nota era contundente: “La puerta se la abrió el exministro de Defensa, José Bono. Los hermanos Escribano intentaron vender al dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, la joya de la corona que sale de la fábrica de su empresa familiar: la torreta de tanques”. Según el propio medio, Infobae había tenido acceso a fotografías exclusivas de esos encuentros pero este medio apenas logró recuperar la portada del artículo.
Teodoro Obiang Nguema Mbasogo no es un actor menor en la escena internacional. Lleva 45 años en el poder, se ha reelegido seis veces en medio de denuncias de fraude electoral, represión, corrupción estructural y persecución política. Su vicepresidente es su propio hijo, Teodorín Nguema Obiang, y otro de sus descendientes, Carmelo Ovono Obiang, se encuentra procesado en España por delitos de terrorismo, secuestro y tortura contra opositores en el exilio. Es decir, se trata de una dictadura de estructura familiar, con causas judiciales abiertas en tribunales de todo el mundo.
La gravedad del asunto se potencia por un dato que la propia investigación recordaba: en 2009 la Unión Europea había impuesto un embargo de armas contra el gobierno de Obiang por la represión violenta contra la población y la vulneración sistemática de los derechos humanos, especialmente contra el pueblo de Annobón que luego proclamaría su independencia unilateral. Aunque en 2014 se flexibilizaron parcialmente las restricciones, el contexto legal y político sigue siendo el de un régimen sancionado, lo que convierte cualquier operación armamentística en un tema extremadamente sensible desde el punto de vista diplomático y jurídico.

Según el artículo eliminado, los Escribano ofrecieron torretas de tanques con control remoto, estaciones de armas de gran calibre para buques y patrulleras, y sistemas integrados de sensores y control de fuego. No se trataba de equipamiento menor, sino de material militar pesado, apto para operaciones de represión interna y control territorial.
En esas negociaciones aparecía además un actor clave: el Fondo Soberano de Omán, que en ese momento era accionista de la empresa Escribano. De acuerdo a fuentes citadas por Infobae, Omán buscaba cerrar la operación con Guinea Ecuatorial para consolidar una relación estratégica que le permitiera acceder al petróleo del país africano, que en ese entonces producía unos 125 mil barriles diarios, casi todos exportados a España. La ecuación era explícita: armas a cambio de petróleo, con capitales soberanos árabes y dictaduras africanas como socios comerciales.

La nota también recordaba que no se trataba de un hecho aislado. En 2017, la empresa había vendido sistemas de armas a la Armada venezolana, en plena crisis del régimen de Nicolás Maduro, con protestas masivas, decenas de muertos y un cuadro de represión interna que había sido condenado por organismos internacionales. El patrón era evidente: negocios con gobiernos autoritarios en contextos de alta conflictividad política y social.
Todo esto adquiere una dimensión mucho más explosiva cuando se cruza con el presente. Desde 2023, Escribano se convirtió en el segundo accionista de Indra, solo por detrás del estado español. En enero de 2025, Ángel Escribano asumió la presidencia de la compañía y su hermano Javier quedó como consejero. Indra no es una empresa más: es el principal actor del complejo industrial-militar español, con contratos estratégicos con la OTAN, la Unión Europea y distintos gobiernos occidentales.
En ese marco, el dato verdaderamente inquietante ya no es solo lo que decía la investigación, sino el hecho de que fue borrada. Sin explicaciones. Sin rectificaciones. Sin derecho a réplica. Sin dejar rastro. La desaparición del artículo instala una pregunta inevitable: ¿Qué nivel de presión económica, política o corporativa es necesario para que un medio como el que conduce Daniel Hadad elimine una investigación completa que involucra a la industria de defensa, fondos soberanos, petróleo, dictaduras y empresas estratégicas?
Porque a esta altura, el caso ya no es únicamente una historia sobre venta de armas. Es una historia sobre poder real, sobre intereses que incomodan, y sobre los límites del periodismo cuando los protagonistas son demasiado grandes. Y en ese contexto, el dato más elocuente no está en lo que se publicó, sino en lo que alguien decidió que no debía seguir estando disponible. (www.REALPOLITIK.com.ar)
El textual del artículo publicado por Infobae y luego eliminado (link: https://www.infobae.com/espana/2026/01/29/la-gira-secreta-de-los-hermanos-escribano-para-vender-armas-al-dictador-de-guinea-y-al-clan-de-los-buteflika-en-argelia/).

La puerta se la abrió el exministro de Defensa, José Bono. Los hermanos Escribano, Ángel y Javier (en la actualidad presidente y consejero de Indra, respectivamente) intentaron vender al dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, la 'joya de la corona' que sale de la fábrica de su empresa familiar, Escribano Mechanical & Engineering, la torreta de tanques. Ambos empresarios viajaron a la excolonia española para intentar hacer negocios con Obiang. Infobae ha tenido acceso a fotos exclusivas de aquel viaje que se produjo antes de la pandemia de 2020, y que llevó a los Escribano a visitar también al clan de los Buteflika, que dirigieron los designios de Argelia durante 20 años apoyados por una élite militar.
Con Guinea la venta no fructificó. Con Argelia, sí, gracias a una gran negociación que entonces llevó a cabo una directiva de los Escribano, Teresa Cabezón Arias, que estuvo casi ocho años trabajando para Escribano Mechanical & Engineering y que en la actualidad lleva las riendas del departamento de Defensa Internacional de Indra. Hay que tener en cuenta que en octubre de 2009 la Unión Europea prohibió a sus estados miembros, en los que está España, vender armas al gobierno de Obiang por la represión violenta contra la población y la vulneración de los derechos humanos. Estas medidas incluían un embargo de armas, la congelación de activos y la prohibición de viajar a los miembros del gobierno guineano.
Años después, ante la evolución positiva del país, la UE suavizó las restricciones en abril de 2014 y levantó el embargo de armas y equipo que pudiera utilizarse para la represión interna. Esta flexibilización de las medidas sirvió para que en el año 2018 los Escribano realizaran este acercamiento discreto al gobierno de Guinea. En realidad llegaron a hacer tres viajes después que Bono les hiciera el papel de 'cicerone' con Obiang. El Fondo Soberano de Omán (SGRF) tenía en esos momentos el 32,2% de las acciones de Escribano. Omán llegó a la compañía madrileña el año 2016 y se marchó a principios de 2022. Según fuentes conocedoras de las reuniones mantenidas, Omán quería cerrar la operación con Guinea para cimentar una relaciones que le llevarán al petróleo que tiene Guinea.
El 'oro negro' llegó a convertir a Guinea Ecuatorial en la economía con mayor renta per cápita de África. Ese año, 2018, Guinea Ecuatorial producía un promedio de 125.000 barriles de petróleo por día, de los que la casi totalidad eran exportados a España.
Teodoro Obiang llevaba entonces 39 años en el poder. El presidente ecuatoguineano hizo carrera militar y derrocó en 1979 a su tío, Francisco Macías Nguema. Después de encabezar una junta castrense, Obiang pasó a ser presidente constitucional en 1982. Sin embargo, desde entonces se ha reelegido seis veces en medio de acusaciones de corrupción, represión y violaciones a los derechos humanos. Lleva 45 años en el cargo y su vicepresidente es su hijo, Teodorín Nguema Obiang. Otro hijo del dictador, Carmelo Ovono Obiang está procesado por la Audiencia Nacional por los delitos de terrorismo, secuestro y tortura de cuatro opositores en el exilio. Las negociaciones de venta no fructificaron, a pesar de que los Escribano viajaron a Guinea con una delegación del Fondo Soberano de Omán. Obiang estaba decidido a invertir en las torretas con control remoto que les ofrecían los Escribano, pero los hermanos no cerraron la operación porque no les convencía las condiciones de pago.
Sus primeros negocios fuera de España
Hasta esa fecha, los Escribano apenas habían hecho negocios fuera de las fronteras españolas. La llegada del capital de Omán hizo que la empresa se profesionalizara y tuviera que crear un consejo de administración. En 2017, por ejemplo, tal y como publicó Infobae, consiguieron vender a la Armada venezolana el sistema de tiro para sus blindados. 2017 fue un año complicado para el régimen de Nicolás Maduro por la fuerte crisis económica que asolaba el país, la salida de Venezuela de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y una serie de protestas contra el chavismo, después de que el Tribunal Supremo declarara en desacato la Asamblea Nacional, el único poder del estado que entonces estaba bajo el control de la oposición. Las protestas duraron cuatro meses y se saldaron con decenas de muertos y heridos.
Luego llegaron sus viajes a Guinea y Argelia. La llegada de Omán al capital de la empresa madrileña les abrió muchas puertas en el extranjero y provocaron que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) pusiera más su foco en una compañía familiar que empezaba a tener amigos peligrosos. "Hay que destacar, por ejemplo, que Rusia siempre ha tejido alianzas con Argelia y otros países africanos para extender su influencia en el flanco sur de la OTAN", explican fuentes de los servicios secretos. "Lo que más preocupaba entonces, y ahora también, era que Moscú negociaba la implantación de una base naval en Mers El-Kebir, un puerto cercano a Orán que dista tan solo 140 kilómetros de Almería, una distancia asequible para misiles rusos de corto alcance", explican las mismas fuentes. Los Escribano ofrecieron a Argelia estaciones de control remoto de calibres 12,7; 20 y 30 mm para buques y patrulleras, lanchas interceptoras, así como sistemas para control, coordinación y mando, combinando las capacidades de observación de sus sensores electroópticos con la potencia de fuego de sus sistemas de armas.
De la noche a la mañana, los Escribano se convirtieron en una de las empresas de defensa (en España hay 544) a la que tener en cuenta y seguir muy de cerca. Su empresa terminó 2018 con una facturación cercana a los 45 millones de euros y 261 empleados. En 2019, la facturación de EM&E bajó un poco a los 44,2 millones de euros, según el Registro Mercantil. En 2020, los ingresos fueron de 73,5 millones, esto es, un 66,3% superiores. En 2021 la cifra alcanzó los 87,4 millones (+18,9%), en 2022 facturó un 4,2% más, hasta los 91,1 millones, y en 2023 registró unos ingresos de 115 millones, un 26,2% superiores a los del año anterior. El punto de inflexión se produjo en 2024, año en el que lograron una facturación récord de 355 millones de euros, un 208,7% más. Ya sumaba 1.247 empleos.
Un año antes, en mayo de 2023, Escribano había entrado en el capital de Indra, convirtiéndose en el segundo accionista de la compañía, solo por detrás de la estatal SEPI. Uno de los dos hermanos Escribano, Ángel, se convirtió en presidente de Indra en enero de 2025. El otro, Javier es consejero de esa misma compañía. Escribano Mechanical and Engineering es además el segundo mayor accionista de Indra, controlando el 14,3% del capital, solo por detrás de la SEPI, que ostenta el 28%. Indra intenta, en la actualidad, comprar Escribano. Esta operación, que tiene el aval del gobierno de Pedro Sánchez, está encallada por las reticencias de la Unión Europea, que daría mucho poder a los hermanos Escribano en el nuevo gigante de la seguridad española.