Domingo 1 de febrero de 2026

Nacionales

Defensa

Otro “cuento chino”: La modernización del Tanque Argentino Mediano

31/01/26 | En 2024, el ministerio de Defensa, bajo el mando de Luis Petri, presentó como uno de los “éxitos” de su gestión la modernización de una decena de tanques TAM con tecnología puntera de origen israelí. En 2025, este panorama se vino abajo, dado que no se entregó ningún blindado modernizado. Los vaivenes del proyecto que data de 2013. 


facebook sharing button Compartir
twitter sharing button Twittear
whatsapp sharing button Compartir
telegram sharing button Compartir
print sharing button Impresión
gmail sharing button Correo electrónico
Por:
Jorge Suárez

La realidad “mata relato”. El anunciado proceso de modernización de los tanques TAM, dado la política de ajuste fiscal y falencias en el planeamiento en el área de Defensa, está paralizado. En mayo de 2025 fue noticia por restricciones impuestas por el Banco Central de la República Argentina, que impidió al Ejército adquirir insumos en el extranjero para el funcionamiento de los citados vehículos. Esto obligó a buscar soluciones locales para el caso de los eslabones de las orugas, cuya importación directa, según medios especializados, tiene un costo de unos 700 dólares. Comprarlo en el país rondaría los 2.000 dólares por pieza, dadas las modalidades de contratación, fluctuaciones de la moneda y los plazos extendidos de pago.

Esto afecta a toda la flota de tanques TAM, cuya operatividad desde hace años es limitada por problemas de repuestos, desaparición de proveedores locales y otros desafíos logísticos. Es altamente probable que gran parte de la flota esté fuera de servicio.


El ministerio de Defensa de Argentina.

Pero los problemas no terminan ahí. El proceso de modernización demanda la revisión y reparación de las bateas (chasis, estructura inferior donde se coloca la torre, etcétera), siendo preciso la contratación de empresas en el extranjero (recordemos que la línea logística del TAM con proveedores locales quedó extinta en los 90). Otro problema son las municiones para los citados medios, que deben ser compradas en el exterior, dado que la capacidad que había en el país desapareció hace largo tiempo. En 2014, desde Fabricaciones Militares SAU buscaron recuperar dicha capacidad, pero las políticas erráticas del ministerio de Defensa -por entonces en manos de Agustín Rossi- y la falta de asignación de recursos, dejaron trunco ese camino. 

En 2010, la empresa israelí Elbit Systems se hizo con el concurso para la modernización de una parte de la flota de tanques TAM. El cierre de la fábrica TAMSE y el desmantelamiento del entramado industrial que dio vida a dichos vehículos, generaron serios problemas de operatividad de dichos medios. El Ejército llegó a la conclusión que demandaba una modernización. Así nació el TAM 2C. En 2015 fue firmado un contrato con la citada empresa israelí por 115 millones de dólares para modernizar 74 tanques, con opción a otras 34 unidades, con el objetivo de tener 108 vehículos modernizados (de una flota de 230 tanques). En 2016, durante la presidencia de Mauricio Macri, el programa quedó paralizado.


TAM 2C.

Recién en 2017 el proceso fue destrabado en parte y el primer pago se concretó en 2018En 2021, durante el gobierno de Alberto Fernández, se llegó a un nuevo acuerdo con los israelíes, extendiendo el programa de modernización de cuatro a siete años de duración, denominando a los vehículos TAM 2C A2, destacándose una serie de actualizaciones en materia de comunicaciones, sistemas de contramedidas, control de tiro. Cabe destacar que en 2020 se tomó una curiosa medida: vender 80 bateas (chasis) del TAM, arrumbadas en los predios del Arsenal del Ejército en la localidad bonaerense de Boulogne. Existían estudios según los cuales, con una modesta inversión, podrían haber servido para construir nuevos blindados en versiones especializadas (ambulancia, amunicionadores, puestos de mando, antiaéreos, etcétera). 

En 2022, fue acordado que Elbit proveyera las municiones. En este contexto, el Ejército acordó con la empresa IMPSA la recuperación de componentes mecánicos, tanques de combustible, mecanizado de la torre y fabricación de determinados repuestos. En 2023, el TAM 2C A2 tuvo luz verde para iniciar el proceso de modernización.

En 2024 fueron presentados una decena de vehículos blindados con “bombos y platillos” en el Arsenal de Boulogne, pero, como hemos señalado, el programa no avanza, mientras que la “espina dorsal” de la caballería, los tanques TAM, tienen más de cuatro décadas a sus cuestas, esperando una modernización que tal vez nunca llegue.  

Llegan los Stryker

Mientras el ministerio de Defensa paralizaba la modernización de los tanques TAM, en el marco del alineamiento del actual gobierno con Estados Unidos fue gestionada la adquisición de un lote de vehículos de combate blindado a rueda o VCBR Stryker de segunda mano, con destino a la X brigada mecanizada con asiento de la provincia de La Pampa, dotada de veteranos blindados de transporte de personal M-113 y tanques ligeros de origen austríaco, los Steyr SK-105, adquiridos a fines de los 70. El Ejército Argentino aspira a tener más de 200 blindados a rueda, en el marco de modernización de la citada brigada, que forma parte de la Fuerza de Despliegue Rápido.  


VCBR Stryker.

El proceso de selección del blindado a ruedas viene de varios años atrás. Durante la gestión del presidente Alberto Fernández, el candidato seguro era el vehículo brasileño 6x6 Guaraní, fabricado por Iveco en el vecino país. En ese momento el Ejército señaló que cumplía con todos los requerimientos técnico operativos, requiriendo la compra de 156 blindados: 120 Vehículos de Transporte de Personal (VCBR-TP) con torre con ametralladora, 27 Vehículos de Combate de Infantería (VCBR-CI) con torre con cañón y 9 Vehículo Puesto de Comando (VCBR-PC). Cabe recordar que el citado blindado había sido extensamente evaluado por el Ejército Argentino en 2021 (algo que no sucedió con el Stryker). La carta de intención firmada en su momento contemplaba la transferencia de tecnología gradual en favor de la Argentina, destacándose una ventaja: que la planta motriz se produce en la planta cordobesa de Iveco. El blindado citado se produce en plantas de Brasil y Argentina, lo que impacta en los costos operativos, especialmente a la hora de adquirir repuestos, más allá de las ventajas técnicas del Stryker por ser un vehículo 8x8.

El blindado estadounidense, a pesar de ser ponderado por sus características técnicas, haber sido probado en combate y el sólido sistema logístico que posee, tiene limitaciones en materia anfibia, un requisito esencial por parte del Ejército. En su historial operativo, este vehículo se mostró vulnerable a minas terrestres. Un tema que fue un dolor de cabeza en Irak, fue la vulnerabilidad bajo meteorología lluviosa y en Afganistán tampoco se mostró un medio fiable fuera de la carretera. Esto llevó en 2011 a que la unidad emblemática de los Stryker, la III Brigada de la II División de Infantería, fuera desplegada sin dichos vehículos, siendo reemplazados por los blindados tipo MRAP (siglas en inglés que significa resistente a minas y emboscadas). 

La llegada del presidente Javier Milei a la Casa Rosada y su alineamiento sin condiciones a los dictados de Washington se tradujo en el área de Defensa. El Ejército hizo “borrón y cuenta nueva” respecto a los requerimientos sobre un blindados a rueda -de un vehículo nuevo- cuya fabricación participa la industria nacional con su impacto en los costos logísticos y de operación y las evaluaciones realizadas; optó por la oferta de un blindado de segunda mano y mayores costos operativos. Ello no impidió el acercamiento con los israelíes, a través de Elbit, contratista principal del programa de modernización del TAM, por el blindado Pandur II: un vehículo 8x8, con capacidad anfibia, fabricado por la firma checa Tatra Defence Vehicle AS. Una de las características del vehículo era contar con los mismos sistemas de comunicaciones que el TAM 2C A2. Finalmente, este blindado quedó en la anécdota. 

El mes de junio de 2025, una delegación del Ejército se hizo presente en las instalaciones logísticas del Ejército de los Estados Unidos en el estado de Washington, para evaluar los Stryker allí almacenados.No cabe duda que la selección del blindado estadounidense responde a cuestiones políticas, dado que para su selección no fue desplegado ningún Stryker para evaluarlo en los distintos ámbitos geográficos del país, a diferencia del Guaraní, sometido a una exigente evaluación técnico operativa, y el viejo tanque TAM, objeto de un exhaustivo examen, siendo desplegado en toda la geografía del país. En una primera etapa fueron adquiridos 8 blindados, que serán operados por el Regimiento de Infantería Mecanizada Nro. 6 “General Viamonte”. El objetivo es adquirir 209 unidades de la familia Stryker, aunque al parecer se adquirirán en una primera etapa 40 blindados. 

Las cifras que citan los medios especializados pareciera más una expresión de deseo, dada la situación del Ejército, luego de años de ausencia de inversiones significativas y las políticas de austeridad fiscal de la actual gestión. 

La improvisación en Defensa, un mal argentino

La selección de un sistema de armas es consecuencia de un complejo proceso de planeamiento, que surge del tipo de fuerza armada que requiere el país. Los desafíos a su seguridad, los recursos disponibles y los objetivos alcanzar serán factores condicionantes a la hora de decidir la organización, despliegue y equipamiento del instrumento militar. Esto pareciera estar ausente en nuestro país. Observamos, por un lado, que el programa de modernización de los tanques TAM está paralizado por razones de presupuesto. Por otro lado, que hay una dispersión de recursos con la incorporación de los Stryker


La falta de planeamiento afectó la operatividad de los vehículos HMMWV.

La falta de un acertado planeamiento, en un ejército con recursos limitados, afectó la operatividad de los vehículos HMMWV o Hummer, parte de la flota de camiones de origen importado, agregándose que desde hace años no hay recursos para modernizar o remplazar los vehículos ligeros Mercedes Benz 230, como también la necesidad imperiosa de renovar gran parte de la flota automotor de guarnición y campaña. 

En un país donde la industria está en crisis, responsables en el estado optan por soluciones donde el talento nacional queda marginado. El desarrollo de una familia de blindados a rueda con un programa de participación de la industria nacional, como hizo Brasil o como tiene previsto Perú (en el marco de una asociación estratégica con una reconocida firma surcoreana), no solo permitirá que los impuestos de los argentinos, en parte vuelvan al país, sino que contribuyan a generar empleo. 

El impulso al desarrollo de una base industrial y tecnológica en materia de defensa será un factor central para fortalecer la autonomía en un sector estratégico como el de la producción para la defensa, al tiempo que permitirá consolidar una red de proveedores locales, con beneficios en términos de costos y una reducción del nivel de dependencia política respecto de los países proveedores. (www.REALPOLITIK.com.ar)

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!