Al comenzar la entrevista, Andrés Asiain explicó las diferencias entre la fórmula vigente y la nueva metodología que fue postergada: “Para que sepamos cómo se mide la inflación, se toma un promedio de en qué consume la gente, en qué gasta, y después con eso se arma una canasta que tiene tanto de ropa, tanto de comida, tanto de servicios públicos y tanto de otros gastos”.
En ese sentido, recordó que la canasta actual se basa en una encuesta muy antigua: “Esta encuesta se había hecho hace muchos años, en la época de Cristina Fernández Kirchner, cuando los servicios públicos eran muy baratos, las tarifas estaban congeladas y había subsidios”, lo que hacía que el peso de los servicios dentro del índice fuera mínimo.
Sin embargo, el economista remarcó que esa realidad cambió de manera drástica: “Hoy los servicios públicos ya no los pagás con la platita que te quedó arriba de la mesa, ya te comen un pedazo grande de tu ingreso mensual”, y subrayó que en la nueva encuesta “los servicios públicos ocupan un lugar mucho más grande dentro de la canasta de consumo de la población”.
Según Asiain, la decisión oficial de no actualizar el índice responde a motivos políticos y fiscales: “Como el gobierno tiene en agenda nuevos aumentos fuertes en los servicios públicos, dice: ‘Con este nuevo índice la inflación nos va a dar más alta’”. Esto, afirmó, afecta directamente el discurso oficial: “Una inflación más alta contrasta con su discurso político y con el exitismo que todo oficialismo intenta transmitir”.
Pero además, advirtió sobre el impacto económico concreto: “Las jubilaciones se actualizan por los índices de precios. Poner un índice más real hace que tengas que pagar más jubilaciones”, y agregó: “Así vos indirectamente le estás comiendo la jubilación mes a mes”.
En números acumulados, el diagnóstico es contundente: “Cuando llegaste a todo lo que va de la gestión Milei son 15 puntos de la jubilación que te comiste por no actualizar el índice de precios”. Lo mismo ocurre, según señaló, con salarios y paritarias: “Muchas veces el gobierno no convalida convenios por encima de la inflación, por una inflación que está subvaluando el aumento real de los precios”.
Asiain sostuvo que esta política forma parte del programa económico: “Es parte del programa. Se calcula en 5 billones de pesos el ahorro fiscal porque los ingresos los cobrás sobre los precios reales y los gastos los actualizás por un índice que no refleja la realidad”.
Consultado sobre el rol del Fondo Monetario Internacional, afirmó: “Yo creo que el Fondo está a favor de la actualización del índice porque también ahí pesan los intereses del sector financiero y de los bonistas que tienen bonos atados a la inflación”.
Al analizar el balance general de la gestión de La Libertad Avanza, fue categórico: “El caballito de batalla de la inflación ya se agotó, le sirvió hasta esta elección de medio término”. En ese marco, señaló que “ya hace un año que no baja la inflación y viene aumentando los últimos siete meses”.
Desde su perspectiva, el plan económico muestra señales de desgaste: “Nosotros vemos agotado el plan de estabilización, las herramientas que se usaron ya están desgastadas”, y añadió que “no va a haber una segunda etapa que permita pasar de la alta inflación a una inflación baja”.
Finalmente, al referirse al dólar y su sostenibilidad, Asiain explicó: “Si consigue que la baja del riesgo país le dé lo suficiente como para poder refinanciar pagos de deuda, creemos que tienen nafta para sostener el dólar”, aunque advirtió que el escenario puede cambiar: “Si se le complica el reingreso a los mercados internacionales, ahí la cosa cambia”.
En ese punto, introdujo un factor externo clave: “Es un gobierno que está básicamente sostenido por Donald Trump, entonces también depende de cómo le vaya a Trump en la política norteamericana”, y concluyó: “Eso puede tener un impacto directo en el riesgo país y en la Argentina”. (www.REALPOLITIK.com.ar)