“De modernización laboral esto no tiene nada, ya que todo lo que sería tecnología, teletrabajo y demás no está incluido dentro de la reforma”, sostuvo el dirigente gremial, y consideró que el proyecto responde a una lógica regresiva: “Esto es una clara intencionalidad de trasladar la fuerza del trabajo a una mera mercancía, con la clara intención de avanzar sobre los derechos laborales y reivindicar los intereses empresarios”.
En ese sentido, Zalazar fue contundente al comparar la iniciativa con períodos históricos anteriores: “Creo que hay un atraso grande, porque de modernización esto no tiene nada. Creo que moderna quedaría la Asamblea del año XIII al lado de este proyecto de reforma”.
Si bien aclaró que el mundo laboral necesita cambios, remarcó que no pueden hacerse de cualquier manera: “Hay que hacer un aggiornamiento del mundo laboral, pero no de esta forma”. En ese marco, señaló que cuestiones clave como el teletrabajo siguen fuera de la discusión: “Es un tema que quedó por fuera de las legislaciones laborales nacionales y, de los 243 artículos de la reforma, no hay ninguno que trate puntualmente esto”.
Otro de los ejes centrales fue el deterioro salarial. Zalazar afirmó que “hemos quedado perdiendo históricamente y hay una degradación sistemática del salario”, y cuestionó el discurso oficial sobre la inflación: “Aunque se diga que los índices inflacionarios no superan el 1 o 2 por ciento mensual, la inflación acumulativa nos está ganando respecto al salario”.
En su visita a la emisora que REALPOLITIK FM emplazó en el Balneario Poseidón de Necochea, el dirigente gremial alertó sobre posibles retrocesos: “Estarían derogando las horas extras a partir de la novena hora diaria y avanzando sobre el artículo 14 bis, lo que sería inconstitucional”. Además, advirtió que la desregulación no generará más empleo: “No sería positivo para ampliar la oferta laboral, sino todo lo contrario”.
En relación con la situación del gremio, Zalazar explicó que SOEME viene de un largo proceso de normalización institucional: “Tuvimos casi ocho años de intervención judicial y recién nos normalizamos con elecciones en noviembre del año pasado”. Actualmente, describió una realidad salarial compleja: “Estamos manejando una media de 30 horas por menos de 700 mil pesos, lo que muestra una degradación ya instalada del salario del sector auxiliar”.
Sobre el inicio del ciclo lectivo, llevó tranquilidad y aseguró: “Creo que el inicio de clases debería estar garantizado y los auxiliares estarían yendo a su lugar de trabajo ese día”, ya que hasta el momento no hay medidas de fuerza anunciadas.
Finalmente, Zalazar resumió su rechazo a la reforma laboral con una definición clara: “No hay nada propositivo para la clase trabajadora. Es una forma de pasar la fuerza de trabajo a una mera cosa y garantizar los intereses de los empresarios más que los derechos de los trabajadores”. (www.REALPOLITIK.com.ar)