“La causa en mi caso particular es incendio, explosión y peligro de inundación de vivienda y zona lindera”, explicó Walter Ker, quien aclaró que su familia también tiene otras causas abiertas contra las mismas personas. Según relató, el conflicto se remonta a cuando su padre y su hermano arrendaban un campo lindero al de la familia La Jara, con reiterados faltantes de animales y denuncias que nunca prosperaron.
Ker recordó que “el toro que faltaba aparece dentro de su propiedad, no había ningún rastro de alambrado, nada”, y aseguró que desde entonces comenzaron las intimidaciones y agresiones, que escalaron con el paso del tiempo. Uno de los episodios más graves ocurrió en mayo de 2023, cuando su hijo fue interceptado en la ruta por uno de los involucrados: “Mi hijo fue tomado por el cuello, lo cual también está en las denuncias”.
El entrevistado detalló una seguidilla de hechos violentos que incluyeron ataques con vehículos, rotura de vidrios, persecuciones y disparos. En noviembre de 2023, mientras su hermano trabajaba con un equipo agrícola, fueron atacados a tiros: “Son agredidos a tiros tanto de escopeta como de calibre 22”, afirmó, y remarcó que el disparo “fue dirigido hacia el conductor”.

En su visita a la emisora que REALPOLITIK FM emplazó en el Balneario Poseidón de Necochea, Ker denunció graves irregularidades en la actuación judicial. “Prácticamente no me quisieron tomar la denuncia”, sostuvo, y agregó que el allanamiento se realizó varios días después, cuando “escondieron todo”. La causa quedó en manos de la UFI 20, a cargo de la fiscal subrogante Silvia Pose, a quien apuntó directamente por el estancamiento del expediente.
El hecho más grave ocurrió la noche del 21 de diciembre de 2023, cuando su vivienda fue incendiada. “Soy alertado por un vecino que me dice que tengo incendiadas las ventanas de mi casa”, relató. Ker y su esposa estaban descansando en ese momento: “Si no era por este vecino, nos despertábamos”, subrayó, al tiempo que reclamó que se investigue el hecho como tentativa de homicidio.

Pese a la existencia de filmaciones y pruebas, Ker denunció que la causa fue archivada por falta de pruebas: “En agosto del 24 dan de baja mi causa del incendio cuando tenían todos los videos, todos los aportes”. Según afirmó, ni siquiera se retiraron en tiempo y forma las grabaciones del Centro de Monitoreo de Necochea.
Ante este panorama, el damnificado fue contundente: “La causa está encajonada” y atribuyó la situación a “tráfico de influencias”. Consultado sobre los motivos de esa afirmación, sostuvo: “Porque tiene familiares dentro de la Justicia en Necochea”, en referencia a la familia La Jara. Incluso señaló que a uno de los imputados se le otorgó el beneficio de juicio abreviado sin que lo solicitara la defensa: “Lo dio directamente la doctora Pose”.

Ker también reveló que hubo intentos de cerrar todas las causas mediante un ofrecimiento económico: “Esta gente siguió insistiendo, quisieron meter la causa del incendio en el mismo paquete de una suma de dinero, lo cual no acepté”. Y aclaró: “No nos interesa el dinero, queremos que no nos molesten”.
Finalmente, expresó su desesperanza con el accionar judicial local: “Veo que la Justicia de Necochea no sirve, no hace las cosas como debe hacerlas”, y reclamó una revisión integral del caso. “No quieren unificar las causas para no perjudicar a esta familia”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)