“La verdad que las cosas que están haciendo hacia mí es una persecución tremenda, amenazas, hostigamientos, un montón de cosas”, aseguró Alberto Ramón Correa al inicio de la entrevista, al relatar que le borraron caballos de las carreras “sin previo aviso, sin ningún tipo de problemas que tengan los caballos con los papeles, o sea, las libretas al día”.
En ese sentido, explicó el impacto económico y laboral que estas decisiones generan: “No me dejan trabajar, me están cortando la libertad de trabajo”. Según detalló, incluso le habrían secuestrado un caballo que utilizaba para entrenar: “Van a hacer dos meses que me me secuestraron un caballo que yo lo uso para trabajar”.
Correa también denunció procedimientos irregulares vinculados al chipeo de los animales y la intervención de personas no habilitadas: “Mandan gente de civil que no tiene nada que ver para que me chipee los caballos, que no tiene nada que ver con el tema de la veterinaria”. Y remarcó: “No puede ir cualquiera a querer revisarte los caballos”.
Al profundizar en las sanciones que recibió, el cuidador relató presuntos casos de doping que considera irregulares: “Cuando me salen los primeros dos caballos con procaína, que es una medicación que yo nunca la usé”. En ese marco, explicó que solicitó contrapruebas y estudios de ADN, pero que no pudo avanzar con el procedimiento.
Además, sostuvo que las acusaciones se acumularon de manera llamativa: “Es la primera vez y que me pase casualmente con cuatro caballos en un mes, da mucho que hablar”. Incluso denunció inconsistencias en los análisis: “Me cambiaron hasta la droga de esa yegua”.
Correa apuntó también contra la cadena de custodia de las muestras: “Para mí hay una trampa bárbara con el tema de las claves y aparte que la cadena de custodia es malísima”. Y graficó: “Usted ve el precinto, la caja donde llevan las orinas, parece una caja de pesca”.
En relación al acompañamiento gremial, fue categórico: “Dentro del gremio no se acerca nadie”, y destacó que “el único gremio que estuvo siempre cerca mío, UPD, que es un gremio muy chiquito”.
Por último, el cuidador anunció que acudirá a la Justicia y que evalúa una medida extrema para visibilizar su situación: “Yo voy a ir a ver si si el fiscal me atiende por lo que me pasó, que es un atropello”, y confirmó: “Me voy a encadenar en la fiscalía”. Según explicó, el reclamo central es el cambio de carátula de la causa: “Nosotros estamos pidiendo el cambio de carátula hace tres meses, eh, que sea por estafa como nosotros denunciamos”. (www.REALPOLITIK.com.ar)