“El balance hoy es bastante ambiguo y con muchos sentimientos. Por un lado muy feliz y muy contento por ver mucha gente unida, siempre con el mismo objetivo”, expresó Miguel Maciel al referirse a la movilización. En ese sentido, remarcó: “Gente de a pie, que no respondía a ningún grupo y que entendía que no se estaba votando una reforma laboral, sino lisa y llanamente una quita de derechos”.
El trabajador explicó que su situación personal continúa judicializada: “Yo soy reincorporado por una cautelar en primera instancia, seguimos peleando en la Justicia porque la empresa sigue haciendo artilugios y lobby dentro de la justicia”. Además, denunció que una de sus compañeras fue nuevamente apartada de su puesto: “A Elizabeth González le salió una revocatoria e hizo la impidencia de empezar a trabajar”.
Maciel sostuvo que el conflicto en Georgalos lleva meses y está directamente vinculado al derecho a huelga. “Hace 10 meses que venimos peleando por la reforma laboral de hecho que viene implementando Georgalos, sacando gente y trabajando cada vez peor”, afirmó. Y agregó: “A nosotros nos echan por el derecho a huelga”.
En ese marco, detalló cómo se produjo el paro que derivó en los despidos: “La empresa sacaba una persona de cada una de las líneas, aumentaban las velocidades y querían que saquemos más chocolate con menos gente”. Ante esa situación, explicó que “como trabajadores sindicalizados llamamos a la comisión interna y al sindicato, que entendían que había una irregularidad”.
Sin embargo, tras el paro votado por los trabajadores, la empresa avanzó con los despidos: “El 5 de junio solamente a cinco personas de un sector de 100 nos impiden ingresar. La empresa está diciendo que nosotros habíamos parado cuando había comisión interna y sindicato”.
Maciel fue contundente al vincular el conflicto con el debate actual en el Congreso de la Nación Argentina: “Nosotros estamos peleando por ese derecho a huelga que hoy lisa y llanamente nos quieren sacar en la reforma laboral, esta artífice de no poder reclamar, agachar la cabeza y trabajar”.
Sobre el rol del sindicato de la Alimentación (STIA), reconoció diferencias con la conducción: “Nosotros le estamos pidiendo que digan la verdad, no que digan algo que nos favorezca”. Y advirtió: “Con que digan la verdad de lo que pasó, los otros cinco en dos meses estamos dentro de la fábrica trabajando”.
También cuestionó la actitud de las centrales sindicales: “Hoy estamos notando que hay una CTA y una CGT bastante tibia que está permitiendo lo que pasó ayer”. En ese sentido, sostuvo: “Si la CGT llamara a un plan de lucha en serio y contundente, yo creo que el gobierno tiene los días contados”.
El trabajador alertó sobre las consecuencias concretas de limitar el derecho a huelga: “Si no lo tenés, ¿cómo hacés para parar? A mí me despidieron por parar. ¿Quién me garantiza que si paro tres horas por paritarias no me echen a los dos días?”. Y subrayó: “El derecho a huelga es fundamental. No se le puede permitir hoy a una empresa como Georgalos estar por encima de la Constitución Nacional y del artículo 14 bis”.
Maciel también desmintió que la empresa atraviese una crisis económica: “Acá no bajó en ningún momento la producción”. Explicó que gran parte de la planta trabaja para exportación y fue tajante: “Es una falsa crisis la que están planteando Mondelez y Georgalos, eso es mentira”.
Finalmente, llamó a visibilizar el conflicto y pidió apoyo social y político: “Seguimos pidiendo todo el apoyo sindical y político porque no elegimos ser un ejemplo de ataque a los trabajadores”. Y cerró con una consigna que resume la lucha del sector: “Ni despedidos en la calle ni esclavos adentro”. (www.REALPOLITIK.com.ar)