“No solo es muy grave, sino que es olvidada”, sostuvo Eugenio Semino, quien también es presidente de la Sociedad Iberoamericana de Gerontología y Geriatría (SIGG), al describir el contexto que atraviesan casi un millón de personas que cobran pensiones no contributivas. En ese sentido, remarcó que esos ingresos “están por debajo de lo que es el haber del propio jubilado de la mínima” y que, incluso con bonos, “no llegan a los 400 mil pesos”.
El gerontólogo señaló además una problemática estructural vinculada a la demora en el otorgamiento de beneficios: “Tenemos una enorme cantidad de aquellos que han tramitado su pensión no contributiva, algunos hasta hace tres años, que cumplieron todos los requisitos y la pensión nunca llega”. Y agregó: “Bajo la excusa que hubo pensiones mal otorgadas, que las hubo, pero que sancionen a los funcionarios que las otorgaron mal, no a las víctimas de esto”.
Al referirse a los haberes jubilatorios, Semino cuestionó la actualización anunciada para marzo: “Están reajustando este mes para marzo el 2,88 por ciento… en realidad más que reajuste es una burla”. En esa línea, detalló que el ingreso mensual apenas supera los 430 mil pesos, mientras que “se supone que tiene que vivir con una canasta que estaba en un millón y medio de pesos”.
Frente a este panorama, el especialista fue contundente: “Estamos ante una verdadera catástrofe”. Y explicó: “Por eso nosotros venimos hablando de crisis humanitaria. Hay tres grandes vectores: la crisis alimentaria, la crisis sanitaria y la crisis habitacional”.
En uno de los pasajes más duros de la entrevista, Semino afirmó: “Para graficarlo y que se enojen los funcionarios, los viejos en Argentina se están muriendo de hambre concretamente”. Según advirtió, esta situación permanece invisibilizada en la agenda pública y no es contemplada en debates legislativos clave.
También cuestionó el impacto de la reforma laboral y su financiamiento: “No sabemos si hay un sustituto a lo que se va a recaudar de menos y que se le va a sacar nuevamente a los jubilados”. Y denunció que el ejecutivo utiliza recursos previsionales: “Está usando la plata de la seguridad social para apalancar el llamado superávit fiscal”.
En materia de salud, Semino explicó las dificultades para acceder a medicamentos: “Eso se redujo a cuatro medicamentos y siempre y cuando hubiera probanza de no tener recursos para la adquisición”, lo que implica trámites y declaraciones juradas que “han dificultado muchísimo la obtención de la medicación”.
Además, apuntó contra la industria farmacéutica: “La industria de medicamentos es una actividad absolutamente cartelizada… fija los precios que quiere, está siempre por sobre la inflación”. Esto afecta especialmente a las personas mayores, que concentran gran parte del consumo: “Somos quienes de ese consumo tenemos el 35 por ciento”.
Desde su experiencia cotidiana, el gerontólogo advirtió: “Yo hago atención diaria de entre 200 y 400 casos y la persona mayor no llega a comprar sus medicamentos”. Y agregó que patologías crónicas hoy manejables terminan agravándose: “Esas patologías hacen etapas agudas, generan sufrimiento y se llevan la vida de muchos”.
Finalmente, Semino llamó a una recomposición urgente de los haberes mínimos: “Lo que tenemos que exigir hoy es que haya una recomposición de los haberes por lo menos de los 6 millones que están en la mínima”. Sin embargo, lamentó: “Esto no tiene eco en el sistema político”.
“Los jubilados, los pensionados y las personas con discapacidad lo están pagando con su vida y con su calidad de vida”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)