Domingo 15 de febrero de 2026

Nacionales

El esposo de Laura Zommer

Highland Park y tres sociedades creadas el mismo día: El entramado que rodea a Nicolás Ducoté

15/02/26 | Mientras espera el juicio oral por presunta malversación, el exintendente de Pilar declaró domicilio en un exclusivo country y constituyó, junto a exfuncionarios de su gestión, varias sociedades privadas en simultáneo.


facebook sharing button Compartir
twitter sharing button Twittear
whatsapp sharing button Compartir
telegram sharing button Compartir
print sharing button Impresión
gmail sharing button Correo electrónico
Por:
Santiago Sautel

Detrás de los muros arbolados y los controles de acceso permanente de Highland Park Country Club uno de los countries más tradicionales y exclusivos de la zona norte bonaerense, se encuentra el domicilio declarado por Nicolás Ducoté en numerosos documentos societarios posteriores a su salida de la municipalidad de Pilar. El dato adquiere peso propio: el exjefe comunal irá a juicio oral acusado de malversación de caudales públicos y violación de los deberes de funcionario público.

En ese mismo entorno reside también su esposa, Laura Zommer, directora de Chequeado y exfuncionaria durante la presidencia de Néstor Kirchner. La postal combina lujo, política, extraños vínculos empresariales y una causa judicial que todavía espera resolución definitiva.

Un enclave para pocos

Fundado en 1948, Highland Park se extiende sobre aproximadamente 262 hectáreas parquizadas, con más de 800 lotes de entre 800 y 3.500 metros cuadrados. No se trata de un simple barrio cerrado: es una urbanización consolidada, con arboleda añosa, lagunas internas, calles sinuosas y una infraestructura deportiva que lo convirtió en referencia histórica del modelo “country” en la Argentina.

Su ubicación —kilómetro 42,5 del ramal Pilar de la Panamericana— lo coloca a menos de una hora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero lo suficientemente lejos como para garantizar aislamiento y homogeneidad social. Allí la seguridad es privada, el perímetro está controlado las 24 horas y el acceso es restringido.

La vida interna funciona como una burbuja: supermercado propio, cajero, club house, tres restaurantes, hípico, agenda social permanente, colonias para niños, actividades deportivas y eventos culturales. Todo sin necesidad de salir del predio.

El corazón simbólico del barrio es su cancha de golf de 18 hoyos, acompañada por un club hípico con caballerizas y pista de salto. Se suman canchas de tenis, paddle, fútbol, hockey, gimnasio, spa, piscinas y espacios de recreación.

El mercado inmobiliario confirma la dimensión del privilegio: las propiedades en Highland Park se ubican —según relevamientos inmobiliarios recientes publicados por la revista de San Diego Country Club— en un rango que oscila aproximadamente entre los 400.000 y 1.200.000 dólares, dependiendo del tamaño del lote y las prestaciones de la vivienda. Arquitecturas de gran escala, jardines diseñados, piletas climatizadas y metros cuadrados que superan ampliamente el promedio urbano.

En un distrito como Pilar, donde conviven barrios populares con serias carencias estructurales, el contraste resulta inevitable.

Del municipio a las sociedades privadas

Tras dejar la intendencia en diciembre de 2019, Ducoté avanzó rápidamente en el armado de extrañas estructuras societarias. El 1 de marzo de 2020 —apenas tres meses después de concluir su mandato— constituyó no una, sino tres sociedades por acciones simplificadas.

Por un lado, Inspira SAS, cuyo acta fija como domicilio del socio fundador una vivienda en Highland Park. El objeto social es extraordinariamente amplio: desde actividades agropecuarias hasta desarrollos tecnológicos, inversiones financieras, construcción, energía, salud, transporte y fideicomisos. Una amplitud que, en los hechos, permite prácticamente cualquier actividad comercial lícita.

Pero más llamativo todavía es que ese mismo día también se constituyó We Co-Host SAS, con una estructura similar, idéntico capital inicial y la misma dupla en la administración: Ducoté como administrador titular y Cecilia Irene Cabrera como administradora suplente.

Y aquí aparece otro punto sensible: Cecilia Irene Cabrera no es un nombre menor en la gestión de Ducoté. Fue su secretaria de Economía y Hacienda durante la intendencia en Pilar, es decir, la funcionaria responsable de las finanzas municipales.

Ambos figuran constituyendo simultáneamente dos sociedades privadas el mismo día, con objetos sociales amplísimos y mandatos de administración por 99 años. En We Co-Host SAS, el domicilio especial declarado es en la Ciudad de Buenos Aires; en Inspira SAS, el domicilio vincula directamente al country Highland Park.

Pero, como si no fuera suficiente, ese mismo 1 de marzo de 2020 también se constituyó Grupo H5 SAS, una tercera estructura con el mismo domicilio especial en Laprida 1723, piso 9° 27, en la Ciudad de Buenos Aires. La sociedad tiene exactamente el mismo objeto social amplísimo que las anteriores —agro, energía, construcción, inversiones financieras, fideicomisos, salud, transporte, tecnología y más— y un capital inicial idéntico: 33.750 pesos.

La integración societaria vuelve a mostrar nombres conocidos. Figuran como administradores Cecilia Irene Cabrera, Nicolás Ducoté y Juan Pablo Martignone, entre otros socios. Martignone, vale recordar, fue jefe de Gabinete durante la gestión municipal de Ducoté en Pilar y también quedó involucrado en la causa judicial que terminó con el procesamiento del exintendente.

Es decir: el mismo día en que se arman Inspira SAS y We Co-Host SAS, también se estructura Grupo H5 SAS, ampliando el entramado societario con exfuncionarios del mismo equipo de gobierno.

Pero hay más.

Apenas diez días después, el 11 de marzo de 2020, Cecilia Irene Cabrera constituyó por su cuenta Seyg SAS, esta vez como administradora titular, con domicilio en avenida Rivadavia 1611, piso 11° C, en la Ciudad de Buenos Aires. El objeto social vuelve a repetir el mismo patrón: amplitud total para realizar inversiones, operaciones financieras, desarrollos inmobiliarios, actividades productivas y comerciales de prácticamente cualquier rubro.

La secuencia es llamativa: en menos de dos semanas, el círculo más cercano al exintendente arma al menos cuatro sociedades por acciones simplificadas, con objetos sociales prácticamente calcados, domicilios vinculados y mandatos de administración por 99 años. 

El movimiento se produce en un contexto en el que la Justicia Federal ya había avanzado sobre la investigación por presuntas irregularidades en fondos destinados a obras públicas durante su gestión. En 2021, el juez federal de Campana dispuso su procesamiento, embargo por 100 millones de pesos e inhibición general de bienes. El tribunal de alzada confirmó la elevación a juicio.

Cómo se interpretan estos movimientos societarios

La creación de varias sociedades en una misma fecha no constituye, por sí misma, una irregularidad. En el mundo empresario —y especialmente en el ámbito inmobiliario— suele responder a una lógica de organización y planificación.

En muchos casos, los desarrolladores constituyen sociedades “vehículo” para separar riesgos entre proyectos, dividir etapas de una misma iniciativa o aislar activos específicos. También puede tratarse de una estrategia de planificación fiscal o de estructuración financiera, sobre todo cuando intervienen distintos inversores o fuentes de financiamiento.

Sin embargo, este tipo de esquemas también suele generar interrogantes cuando las firmas comparten autoridades, domicilios y objetos sociales similares, o cuando no se observa actividad concreta que justifique su existencia. En esos escenarios, especialistas señalan que resulta clave analizar la operatoria real de las sociedades antes de sacar conclusiones.

Un símbolo detrás del muro

La carrera de Ducoté estuvo marcada por una fuerte impronta por la docencia, la función pública y la política: fundador y director ejecutivo de CIPPEC, asesor del World Economic Forum, subsecretario en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, concejal y luego intendente de Pilar. También fue docente universitario durante más de una década. 

Ese recorrido, contrasta con la residencia en uno de los enclaves más exclusivos del conurbano norte y con la creación inmediata de estructuras societarias de amplio espectro tras abandonar el cargo. 

Mientras tanto, Highland Park mantiene su fisonomía inalterada: calles arboladas, golf al atardecer, caballos entrenando y residencias de lujo protegidas por seguridad privada.

Highland Park nació como club de campo. Con el tiempo se consolidó como símbolo de estatus y pertenencia a un círculo reducido. En ese escenario vive hoy un exintendente que deberá responder ante la Justicia por el manejo de fondos públicos.

El juicio oral determinará responsabilidades penales. Pero la imagen ya está instalada: detrás de los muros del country, el lujo convive con una causa por corrupción que todavía no encontró sentencia.

La distancia entre el discurso público y la vida privada, en este caso, se mide en hectáreas, dólares y sociedades constituidas en simultáneo. (www.REALPOLITIK.com.ar)

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!