El encuentro fue trabado desde el inicio. Platense planteó un esquema compacto, con líneas cortas y presión en la mitad de la cancha, apostando a neutralizar los circuitos creativos del conjunto azul y oro. El Club Atlético Boca Juniors, por su parte, tuvo mayor posesión, pero careció de profundidad y claridad en los metros finales.
Aunque Leandro Paredes volvió a ser el eje del mediocampo, retomando su función de cinco posicional, tampoco se evidenció un cambio sustancial en el funcionamiento colectivo. Williams Alarcón, si bien probó con un remate en el primer tiempo, no logró consolidar una sociedad fluida ni con el campeón del mundo ni con Ascacíbar.

En la primera etapa, la situación más clara fue un centro de Ángel Romero para el cabezazo de Lucas Janson, que encontró una buena respuesta de Matías Borgogno. Poco más ofreció el equipo en ataque durante esos 45 minutos.
Las aproximaciones fueron aisladas y sin demasiada contundencia. Boca mostró intención, pero volvió a caer en centros previsibles e intentos individuales que no lograron desarticular el orden del “Calamar”. En el complemento, el trámite no varió demasiado: dominio territorial del local y resistencia disciplinada de la visita.
Sin embargo, en el arranque del segundo tiempo el equipo insinuó una reacción. Con otra actitud y mayor agresividad ofensiva, generó dos chances claras en los primeros minutos. En una de ellas, tras un error de Franco Amarfil, Janson quedó mano a mano con Borgogno, pero definió de manera imprecisa. Luego llegaron un remate de Miguel Merentiel y otro de Paredes, ambos sin eficacia.

También el juvenil Gonzalo Gelini, de buen ingreso, tuvo su oportunidad con un cabezazo franco que se fue por encima del travesaño. Más tarde, Edinson Cavani estuvo cerca de romper el cero, pero su definición, débil, superó al arquero y no logró cruzar la línea.
El empate deja un sabor amargo en el mundo xeneize, que esperaba consolidar una identidad de juego en este arranque de campeonato. A cinco fechas del inicio, el equipo aún no consigue sostener regularidad ni imponer condiciones ante rivales que le ceden la iniciativa.
El Club Atlético Platense, en cambio, se llevó un punto valioso de un escenario siempre exigente, reafirmando su planteo ordenado y su capacidad para incomodar a equipos con mayores aspiraciones.
“Contra Racing cueste lo que cueste…”, bajó desde las tribunas como último mensaje de una Bombonera furiosa y desencantada. (www.REALPOLITIK.com.ar)