"Esto nace a partir de una decisión del intendente Julio Alak: poner en el corazón de las políticas municipales a la educación pública", aseguró Paula Lambertini. En ese sentido, explicó que si bien el municipio recibe desde hace dos décadas recursos del fondo educativo, la actual gestión resolvió destinar el 100 por ciento de ese fondo a infraestructura, cuando la ley establece un mínimo del 50 por ciento.
Al asumir el 20 de diciembre de 2023, detalló, detectaron que la principal causa de pérdida de días de clase en la ciudad eran los problemas edilicios: techos rotos, filtraciones, instalaciones eléctricas obsoletas, sistemas de gas en mal estado y dificultades para garantizar calefacción y servicio alimentario. "Había años de desinversión que hacían imposible asegurar condiciones dignas para los chicos", sostuvo.
Durante 2024 se intervinieron 80 escuelas y en 2025 se iniciaron obras en otras 126. Al finalizar el proceso, el municipio habrá puesto en condiciones 226 establecimientos educativos entre jardines, primarias y secundarias. "Más que palabras, hay hechos. El dinero va a las escuelas y las familias lo pueden ver", remarcó.
Para la funcionaria, la infraestructura no sólo refiere a edificios, sino también a dignidad. "La educación es una herramienta de generación de oportunidades. Muchas veces la escuela está en mejores condiciones que las casas de donde provienen los chicos, y eso es un símbolo de progreso social", afirmó. Además, destacó el impacto positivo que tienen las obras en el clima escolar: "No es lo mismo dar clases con un agujero en el techo que en un aula en condiciones. Cuando la escuela está linda, dan ganas de ir, de enseñar y de aprender".
En relación al Plan FinEs, Lambertini valoró el trabajo de la modalidad de adultos para garantizar la finalización de estudios secundarios. "El tren de la vida no pasa una sola vez. Hay personas que dejaron la escuela por trabajo, por familia o por atravesar momentos difíciles, y el estado debe ofrecer nuevas oportunidades", señaló.
Asimismo, advirtió que el estado nacional dejó de financiar el programa, por lo que la provincia absorbió esos recursos para garantizar su continuidad. "Si una persona no tiene el secundario, sus posibilidades de acceder a un trabajo digno son distintas. Terminar los estudios cambia las condiciones de vida y también el ejemplo que se les da a los hijos", subrayó.
Consultada por el debate nacional en torno a la reforma laboral, la secretaria fue crítica con el rumbo adoptado por el gobierno. Si bien reconoció la necesidad de discutir nuevas regulaciones que integren a trabajadores informales, consideró que el proyecto en tratamiento "no sólo no integra a los que están afuera, sino que quita derechos a los que hoy los tienen".
En ese marco, cuestionó artículos vinculados a licencias por enfermedad, aportes previsionales y extensión de la jornada laboral. "Hay una política de regresión en materia de derechos laborales. Se plantean jornadas de hasta 12 horas y se debilitan aportes jubilatorios, destinándolos a fondos de indemnización. Eso genera inestabilidad y menos protección", advirtió.
Finalmente, vinculó estas medidas con el contexto económico nacional. "Hay una destrucción del tejido industrial muy importante, una apertura de importaciones que afecta a la industria textil y tecnológica, y un modelo recesivo que no está generando empleo. Lejos de crear trabajo, se están perdiendo derechos y oportunidades", concluyó Lambertini, al tiempo que expresó su deseo de que el Congreso de la Nación Argentina revise la iniciativa. (www.REALPOLITIK.com.ar)