“Interactuamos con las seccionales y con el consejo directivo provincial por las cuestiones de protocolo y cuidado. Circulamos en micros de toda la provincia de Buenos Aires hacia la Capital Federal. En Berisso sumamos una gran cantidad de micros, el nuestro lleno y también autos particulares. Hubo muchas ganas de expresarse”, explicó Juan Jorajuría sobre la movilización.
El dirigente de ATE Berisso remarcó que la medida de fuerza buscó “transmitir este gran paro en las calles ante el tratamiento del proyecto de ley en la Cámara de Diputados de la Nación”. En ese sentido, fue contundente: “La verdad es que no hay un solo artículo de la reforma que represente un reconocimiento de derechos. Lejos de eso, viene a desmantelar lo que hemos logrado a través de los años”.
Según detalló, desde la CTA Autónoma Nacional y la CTA de los Trabajadores rechazan “absolutamente” la iniciativa y sostienen que cualquier modificación laboral debe contar con la participación de las organizaciones sindicales. “Si hay que reformar algo, claramente tiene que ser con la iniciativa de las organizaciones sindicales. Acá se habla de rentabilidad y productividad, pero se recortan derechos”, advirtió.
Entre los puntos cuestionados, mencionó la transformación de las horas extra en un “banco de horas”, la reducción de indemnizaciones y la posibilidad de regularizar trabajadores sin costo para las empresas aun cuando hayan estado años en la informalidad. “Todo eso no genera estabilidad, genera producción a muy bajo costo, y ese costo lo pone el trabajador”, sostuvo.
Asimismo, alertó sobre la intención de avanzar en convenios colectivos por empresa en lugar de por sector. “Eso fragmenta la negociación colectiva, corre a las organizaciones sindicales y elimina el rol de los delegados. No hay nada en esta ley que tenga un sentido a favor de los trabajadores”, enfatizó.
En paralelo a la movilización, desde ATE Berisso impulsaron una iniciativa para que los concejos deliberantes de los municipios bonaerenses se pronuncien sobre la reforma. “Queríamos que la discusión no quede sólo en el ámbito nacional, sino que los concejales se hagan cargo y planteen su posición de cara a los trabajadores de cada localidad. En Berisso se aprobó el rechazo y propusimos que el debate se lleve a los 135 municipios”, indicó. (www.REALPOLITIK.com.ar)