"Hoy en día la imputabilidad es a partir de los 16 años en nuestra legislación. La media sanción que tiene en la Cámara de Diputados de la Nación la baja a los 14. Ahora resta ver si la cámara alta aprueba este proyecto de ley, que es bastante polémico", explicó Agustina Feregotto al comenzar la entrevista.
En este sentido, señaló que, si bien existe consenso respecto de la necesidad de reformar el régimen penal juvenil, advirtió que la discusión no puede limitarse únicamente a la edad. "Independientemente de que haya una ley penal juvenil que haya que reformar de forma urgente, lo que se busca por cierto sector de nuestra política es un cambio que a la larga no se va a dar. Si lo que se busca es la baja de delincuencia en jóvenes de 14 y 15 años, no se va a cumplimentar eso", afirmó.
La letrada remarcó que el proyecto deja múltiples aspectos sin especificar: "Hay un montón de cuestiones que no se han tratado. No queda claro si se va a invertir en nuevas instituciones, qué tipo de profesionales van a atender a estos chicos, ni cómo se va a llevar adelante el procedimiento. Son muchos pormenores que no están indicados y eso deja todo al arbitrio de cómo lo quieran manejar en el momento".
Asimismo, puso el foco en la falta de políticas públicas complementarias. "No hay dinero, no hay recursos, no hay instituciones. Tiene que pensarse primero en una modificación de la ley de Salud Mental. La mayoría de los casos de menores que delinquen están atravesados por consumos problemáticos o contextos de extrema vulnerabilidad. Entonces, ¿quién se ocupa de eso?", cuestionó.
Sobre el procedimiento, explicó que ante la comisión de un delito el menor es detenido, se da intervención al juez y al fiscal de responsabilidad penal juvenil, pero insistió en que el proyecto no detalla cómo se garantizarán los derechos durante la aprehensión ni qué ocurrirá luego. "No sabemos qué va a pasar con ese menor ni con su familia. Es un tema muy sensible", sostuvo, y expresó su preocupación por posibles situaciones de violencia institucional.
En ese marco, relató un caso que ilustra las falencias actuales del sistema: una adolescente con consumo problemático de drogas cuya familia solicita una internación compulsiva desde hace más de un mes y medio sin obtener respuesta efectiva. "El hospital público la recibe dos o tres días, le da medicación y vuelve a su casa. El tratamiento ambulatorio no sirve en estos casos. Si esa chica mañana comete un delito grave y entra a una institución carcelaria con población común, ¿qué tipo de reinserción va a tener después?", planteó.
Feregotto también cuestionó el enfoque punitivo basado en consignas de campaña. "Entiendo que hubo un speech de ‘delito de adulto, pena de adulto’, pero para mí no deja de ser eso. No busca sanear el gran conflicto que es qué está pasando y cómo podemos prevenirlo", opinó.
En contraposición, propuso una mirada integral: "Nadie dice puerta giratoria ni una palmadita en la espalda. Si es un delito grave, algo tiene que suceder. Pero tiene que haber un tratamiento acorde, una institución adecuada, profesionales capacitados, educación básica y parámetros de resocialización para que el día de mañana pueda reinsertarse en la sociedad".
Finalmente, reflexionó: "No es sí o no a la baja de imputabilidad. Es prevención, justicia restaurativa, salud mental, educación. Tiene que ser un abordaje integral. Si no, el menor entra en un sistema del que después es muy difícil salir y no estamos haciendo nada para evitar que reincida". (www.REALPOLITIK.com.ar)