“El gobierno logra con el apoyo de gobernadores aliados, no solo del Pro y la Unión Cívica Radical (UCR), sino del propio peronismo”, sostuvo Juan Carlos Giordano, y remarcó que se trata de “un triunfo relativo” porque “no hemos visto en los lugares de trabajo que la gente haya festejado la reforma laboral”.
En ese sentido, advirtió que la iniciativa “ya quedó manchada” y señaló que “no hay un artículo de la ley que sea favorable en ningún sentido, menos que vaya a dar trabajo”. Para respaldar su postura, recordó experiencias previas: “En la década del 90 se aplicaron leyes similares y el desempleo aumentó del 8 al 21 por ciento”.
Giordano también destacó el rechazo social a la reforma y al rumbo del Ejecutivo: “Las encuestas están determinando que el 55 por ciento está contra la reforma laboral y una mayoría ya desaprueba a Milei”. Según afirmó, el avance oficial se explica por “una situación más general de malestar general” que derivó en un paro nacional.
Al evaluar la medida de fuerza, rechazó las críticas: “No fue un fracaso, fue un paro muy importante” y agregó que “mostró que si había una convocatoria de esa manera, la clase obrera responde”. Sin embargo, cuestionó a la conducción sindical: “La CGT no delineó un plan de lucha”.
En cuanto al clima en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, Giordano sostuvo que los escándalos vistos en el recinto buscaron encubrir acuerdos políticos: “Era para tapar el escándalo del peronismo que le había dado quórum y que estaba por votar la ley”. Y subrayó: “Lo que no podían tapar era esta claudicación que ha hecho el peronismo para que Milei pueda sacar la ley”.
Sobre el cierre de FATE, fue categórico al responder a las declaraciones de Patricia Bullrich: “Es una mafiosa” y aclaró que “el cierre de la fábrica no se da por la izquierda; la izquierda no gobierna”. En esa línea, remarcó: “22 mil fábricas o firmas cerradas con 315 mil puestos de trabajo perdidos” y atribuyó esa situación al actual modelo económico.
Finalmente, reclamó una salida de fondo para el conflicto: “Estamos exigiendo la reapertura de la fábrica y que si no, que sea estatizada y puesta a funcionar bajo control de sus trabajadores”. Además, apuntó contra la central obrera: “La CGT tendría que tomar cartas en el asunto”, y concluyó que el gobierno “se la va a tener que ver con el pueblo trabajador, donde quiera aplicar estas medidas”. (www.REALPOLITIK.com.ar)