El Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN) cerró 2024 con superávit operativo. Sin embargo, detrás del número positivo se esconde una tensión estructural que vuelve a poner en debate la sustentabilidad del sistema previsional provincial.
Creado en 1970 por la Ley 611, el organismo administra la obra social y la caja jubilatoria de estatales provinciales y municipales. Su afiliación es obligatoria tanto para activos como para pasivos, con cobertura familiar extendida. El problema no es nuevo: cada vez hay menos aportantes en relación con la cantidad de jubilados.
Según los últimos datos disponibles, las pasividades en 2024 alcanzaron los $781.295 millones, mientras que los ingresos previsionales fueron de $811.783 millones, arrojando un superávit operativo.
Pero ese resultado tuvo un sostén clave: asistencia estatal y herramientas extraordinarias, entre ellas el FEDeN (Fondo de Estabilización y Desarrollo del Neuquén), creado en 2020 como fondo anticíclico bajo esquema fiduciario con control legislativo.
El fondo, pensado para amortiguar emergencias, se utilizó para cubrir desequilibrios previsionales. El problema es que su margen se achicó: los aportes bajaron de más de $21.742 millones a poco más de $4.381 millones. Traducido: menos colchón financiero en un contexto de mayor presión.
Frente a ese escenario, el gobernador Rolando Figueroa firmó el Decreto 79/24, que incrementó los aportes personales y contribuciones patronales:
+4,5% en aportes jubilatorios
+1,5% en aportes asistenciales
La medida impactó de inmediato: solo entre diciembre y enero implicó $5.894 millones adicionales en transferencias al ISSN.
El texto del decreto habla de “preservar y garantizar jubilaciones y pensiones” y contó con respaldo político, incluso en el Acta Compromiso para la Defensa de Neuquén, donde se ratificó que no se modificará la edad jubilatoria.
El dato estructural es contundente: la cantidad de jubilados crece a un ritmo casi tres veces mayor que la de trabajadores activos. A eso se suma la actualización salarial atada al IPC, que eleva el gasto previsional de manera constante.
Con variables de inicio de 2024, el déficit proyectado era de $99.400 millones. Durante 2023 hubo desembolsos extraordinarios —más de $5.000 millones en aportes directos y más de $21.000 millones desde el fondo— sin revertir la tendencia.
El superávit de 2024 se explica por un incremento interanual superior al 240% en aportes y contribuciones, impulsado por recomposición salarial y ampliación de la base de ingresos sujetos a descuento. El equilibrio, por ahora, depende de que los salarios sigan sosteniendo la recaudación.
La administradora del ISSN, Mariane Bartusch, aseguró que el balance 2025 —aún en auditoría— mantiene tendencia superavitaria gracias a mejoras en cobranzas, eficiencia en la distribución de recursos y control en contrataciones.
De cara a 2026, proyecta equilibrio financiero con resultado positivo superior al de 2025. Sin embargo, reconoció que el sistema enfrenta una tasa sostenida de crecimiento de pasivos cercana al 5% anual.
También subrayó particularidades del régimen neuquino:
No existen topes máximos en los haberes.
El cálculo jubilatorio se basa en los últimos tres años de actividad.
Son rasgos que diferencian al esquema provincial de otros sistemas previsionales del país.
Desde ATE Neuquén, su secretario general Carlos Quintriqueo fue claro: el déficit tiene raíces históricas. “Durante años, los recursos de la caja fueron usados para obra pública y otras políticas. Hay una deuda del Estado”, afirmó.
El dirigente rechazó cualquier intento de armonización con Nación y advirtió que no aceptarán modificaciones en la escala jubilatoria. Frente a eventuales reformas impulsadas por el gobierno nacional, anticipó “una resistencia muy grande”.
El ISSN enfrenta una disyuntiva clásica de los sistemas previsionales: sostener un esquema con fuerte identidad provincial o avanzar en reformas estructurales que podrían alterar reglas históricas.
Hoy los números cierran. Pero cierran porque subieron aportes, hubo asistencia y el salario empujó ingresos. La pregunta no es si hay superávit en 2024. La pregunta es cuánto dura.
En Neuquén, la caja está en equilibrio. El debate, no. (www.REALPOLITIK.com.ar)