El paro nacional docente convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) para el 2 de marzo ya empezó a mover el tablero en la Patagonia. No todas las provincias reaccionan igual y el calendario escolar agrega tensión extra: en algunas, el conflicto pega de lleno en el primer día de clases.
La medida —24 horas de paro— fue aprobada por amplia mayoría en el Congreso Nacional del gremio y reclama, entre otros puntos, reapertura de la Paritaria Nacional Docente, recomposición salarial por encima de la inflación, restitución del FONID y mayor presupuesto educativo.
En Neuquén, la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) confirmó su adhesión. El dato no es menor: el 2 de marzo comienzan las clases en el nivel secundario (las primarias arrancaron el 25 de febrero), por lo que la medida impactará directamente en el inicio formal del ciclo lectivo para miles de estudiantes.
ATEN se alinea con la conducción nacional y convierte el primer día de clases en una jornada de protesta.
En Río Negro la situación es aún más áspera. La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) ya había resuelto un no inicio por reclamos salariales al gobierno provincial. Aunque en el Congreso de CTERA llevó una postura más dura —paro con continuidad—, la votación nacional se limitó a una jornada.
Resultado: en Río Negro habrá paro de 48 horas, el 2 y 3 de marzo. Es decir, el conflicto provincial se superpone con la medida nacional y la extiende. La discusión de fondo es la oferta salarial que el gremio considera insuficiente.
En Chubut las clases comenzaron el 23 de febrero con medidas de fuerza parciales impulsadas por la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECH). El reclamo también es salarial y las negociaciones siguen abiertas.
Hasta el momento no hubo una confirmación formal de adhesión total al paro nacional del 2 de marzo. El escenario es dinámico: la definición dependerá de cómo evolucionen las paritarias provinciales en los próximos días.
En Santa Cruz el ciclo lectivo comienza el 25 de febrero. La Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC) viene exigiendo convocatoria a paritarias y rechazó la propuesta oficial de abrir una instancia de “mediación” que no incluía discusión salarial directa.
Aunque Santa Cruz tuvo diferencias en el Congreso de CTERA, el gremio provincial confirmó su adhesión al paro nacional del 2 de marzo. Además, participará de otra medida de fuerza el 27 de febrero, vinculada al debate de la reforma laboral en el Senado.
El dato político es claro: la Patagonia no muestra una postura homogénea, pero sí un denominador común —la tensión salarial en un contexto inflacionario que ya erosiona el arranque de 2026—. En algunas provincias el paro impacta el día uno; en otras, se suma a conflictos ya abiertos.
La escena se repite: calendarios escolares cruzados con reclamos salariales y negociaciones que llegan al límite justo cuando deberían abrirse las aulas. La educación vuelve a ser campo de disputa entre urgencias presupuestarias y demandas de recomposición. Y, como siempre, el termómetro real se verá en la asistencia del lunes y en cuánto dure la paciencia de ambos lados de la mesa. (www.REALPOLITIK.com.ar)