Argentina e Israel dieron un paso estratégico en su relación bilateral al firmar un Memorándum de Entendimiento en materia de turismo, con el objetivo de ampliar el intercambio de viajeros, atraer inversiones y generar empleo en el sector.
El acuerdo fue suscripto por el canciller Pablo Quirno junto al ministro de Turismo de Israel, Haim Katz, durante una ceremonia realizada en el Palacio San Martín. La iniciativa establece un marco de cooperación que busca potenciar tanto los viajes grupales como individuales, fortalecer el vínculo entre operadores turísticos y promover el intercambio de información, estadísticas y buenas prácticas.
El entendimiento no llega en soledad. Se inscribe en un proceso más amplio de acercamiento entre ambos países, especialmente tras la visita oficial del presidente Javier Milei a Israel en junio de 2025. En ese contexto se anunció la apertura de una ruta aérea directa Buenos Aires–Tel Aviv prevista para 2026, un movimiento clave para dinamizar el flujo turístico y comercial.
La conectividad aérea es, en términos prácticos, el músculo del turismo internacional. Sin vuelos directos, el intercambio se enfría. Con una ruta sin escalas, el escenario cambia: menos tiempo de viaje, menores costos indirectos y mayor previsibilidad para operadores y viajeros.

Los números acompañan el discurso diplomático. En enero de 2026 ingresaron al país 7.545 visitantes residentes en Israel, lo que representa un incremento del 12,7% respecto al mismo mes de 2025. El dato no es menor: refleja una tendencia positiva que ahora busca consolidarse con políticas coordinadas.
El acuerdo también prevé la promoción conjunta de destinos, el desarrollo de nuevos productos turísticos y la articulación entre organismos públicos y especialistas del sector. En otras palabras: menos foto y más ingeniería institucional para que el turismo se traduzca en divisas y empleo.
La firma contó además con la participación del secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli, y del embajador del Estado de Israel en la Argentina, Eyal Sela, entre otras autoridades.
Con este paso, Argentina y el Estado de Israel consolidan una agenda de cooperación orientada al crecimiento económico, la inversión y el fortalecimiento de los lazos bilaterales, en un contexto donde el turismo funciona no solo como industria, sino como herramienta diplomática.
El mensaje es claro: cuando la política exterior y la conectividad aérea se alinean, el turismo deja de ser una promesa y empieza a convertirse en estrategia. (www.REALPOLITIK.com.ar)