Al referirse a la exposición presidencial, Aníbal Ibarra sostuvo que no hubo sorpresas en las formas ni en el contenido: “La verdad es que a mí no me sorprendió en nada porque ese es Milei. Es lo que se vio a través de los distintos medios”. En ese sentido, fue categórico al describir la actitud del mandatario: “Es una persona grosera, sacada, sacada de forma innecesaria”, y agregó: “Él es, como dije, grosero, es violento y no daba nada el contexto para que él tuviera ese rol”.
En cuanto al fondo del mensaje, el exmandatario porteño cuestionó con dureza la veracidad del diagnóstico oficial: “En cuanto al contenido, también podemos decir que es un mentiroso”. Y amplió: “Pareciera que la crisis está superada, que hay empleo para el que quiera, que la economía sale adelante, y la verdad es que no se necesita demasiado para contradecir ese discurso irreal del presidente”.
Ibarra apuntó contra la orientación general del programa económico y su impacto en el aparato productivo: “Hay una política económica basada en la destrucción de la industria”. En la misma línea, subrayó: “No hay un estado que defienda la industria nacional”, y aclaró: “Cuando se defiende la industria nacional no estoy diciendo que se defienda al empresario nacional, estoy diciendo que se defiende al empleo, se defiende la producción, se defiende el consumo”.
Según su análisis, la lógica oficial privilegia la especulación financiera por sobre la economía real: “Lo que propone el gobierno son salidas financieras, le interesa mantener bajo el dólar, le interesa que no haya consumo, que haya recesión para que no se active la demanda y no suban los precios”. Y advirtió: “Aunque los precios se están subiendo”, recordó que “tuvo que renunciar el titular del INDEC porque no le dejaron actualizar la fórmula, una fórmula ya perimida que mide otros tiempos”.
Al caracterizar al presidente, Ibarra fue aún más contundente: “Ese es el Milei, el grosero, el que está disociado de la realidad y él que cree que está haciendo las cosas bien y que la Argentina está próxima a ser una Argentina potencia. Es irreal”. Incluso planteó su preocupación por la narrativa oficial: “Casi hasta diría, no sé si es mentiroso, él ve esa ficción que es la que nos quiere trasladar”.
Otro de los ejes de la entrevista fue la falta de una oposición articulada frente al gobierno nacional. Al respecto, señaló: “Me preocupa mucho porque en ese contexto debiera haber una oposición grande, coordinada, organizada, en movimiento, con estrategia, y no hay”. Y remarcó: “Uno no ve que se oponga algo con esas características a esta realidad que nos hace vivir Milei”.
Consultado por la actitud de algunos gobernadores y legisladores que acompañan las iniciativas oficiales, Ibarra sostuvo: “Ellos están gobernando para los ricos, los que más tienen, pero con mucha afectación de la industria nacional”. En ese marco, advirtió sobre el rol de sectores del peronismo: “Si hay algo que no se le puede discutir es que es un movimiento que nació defendiendo los intereses de los trabajadores”, pero lamentó que “este gobernador y otros tantos, y hablo de sus diputados, han traicionado ese mandato”.
En relación con la reforma laboral, fue tajante: “No va a haber más empleo por la reforma laboral” y anticipó sus consecuencias: “Va a haber menos derechos de los trabajadores, va a haber trabajos más precarizados”. Además, rechazó los argumentos oficiales: “Todo es mentira”, y ejemplificó: “Fate no cerró por el derecho de los trabajadores, Fate cerró porque abrieron las importaciones, porque hay bajo poder adquisitivo”.
Sobre el escenario político general, Ibarra llamó a no subestimar al presidente: “No hay que subestimarlo a Milei”, y explicó: “Está en un hueco de la política que ha impactado sobre millones de personas”. Al comparar con gestiones anteriores, subrayó: “Milei no ha hecho una sola escuela, no ha hecho un solo hospital, no ha hecho una sola salita de salud, no ha mantenido las rutas, no ha hecho nuevas rutas, no hace nada”.
Finalmente, planteó la necesidad de construir una alternativa amplia antes de las próximas elecciones: “Para esto es necesario dejar de pelearnos entre nosotros y reconocer que el enemigo está enfrente, no al costado”. Y concluyó: “No hay que enojarse con el electorado. Algo mal hicimos nosotros para que millones de personas apoyen a este personaje”, insistiendo en que es imprescindible “mostrarle una esperanza, hay que mostrarle un proyecto real, totalmente distinto”. (www.REALPOLITIK.com.ar)