La propuesta de EDERSA para incrementar la tarifa del servicio eléctrico en Río Negro generó un fuerte rechazo durante la audiencia pública convocada por el Ente Provincial Regulador de Energía (EPRE). Empresarios, productores, legisladores y organismos de defensa de los usuarios coincidieron en que la suba planteada —cercana al 45%— resulta “impagable para muchos usuarios” y no refleja mejoras en la calidad del servicio.
El encuentro se realizó de manera virtual y tuvo como objetivo analizar la actualización tarifaria solicitada por la distribuidora para el próximo período quinquenal.
La exposición de la empresa estuvo a cargo del director gerente comercial de EDERSA, Fernando Salice, quien sostuvo que el aumento solicitado responde principalmente al incremento del costo de la energía mayorista y a la eliminación de subsidios nacionales.
Según explicó, el encarecimiento de las facturas no implica mayores ingresos directos para la distribuidora.
“Las facturas de Edersa vienen más caras, pero ese dinero no va a Edersa, se va a Buenos Aires”, afirmó Salice, al tiempo que defendió la necesidad de actualizar el Valor Agregado de Distribución (VAD) para evitar un deterioro en la calidad del servicio eléctrico.
Una de las críticas más contundentes fue la de la Defensora del Pueblo de Río Negro, Adriana Santagati, quien cuestionó el impacto social de la propuesta tarifaria y la falta de relación con la capacidad económica de los usuarios.
Santagati advirtió que “el incremento del 45,9% en la tarifa media general no presenta correlación suficiente con la eficiencia del servicio ni con la evolución de los ingresos de los usuarios”.
Desde la Defensoría se realizó un análisis técnico que concluyó que el pedido de aumento traslada riesgos empresariales a los consumidores, motivo por el cual el organismo decidió rechazar la propuesta.
“Advertimos ciertos aspectos que implican una transferencia de riesgos empresarios al usuario”, sostuvo la funcionaria.
Uno de los aspectos más cuestionados fue la modificación en la estructura del Valor Agregado de Distribución (VAD).
Tradicionalmente, este componente de la factura —que representa entre el 25% y el 35% del total— incluye una parte fija y otra variable vinculada al consumo.
Sin embargo, según explicó Santagati, EDERSA propuso un “VAD desenergizado”, es decir, concentrar el 100% del cargo en un monto fijo.
Esto implicaría que los usuarios paguen prácticamente lo mismo consuman más o menos energía, eliminando el incentivo al ahorro energético.
“Si gasto más voy a seguir pagando lo mismo y si ahorro energía también voy a seguir pagando lo mismo”, advirtió la Defensora, quien además alertó sobre el carácter regresivo de la medida, ya que podría perjudicar especialmente a los hogares de menor consumo.
El defensor del Usuario, Guillermo Zeug, también cuestionó la propuesta tarifaria luego de recorrer distintas localidades de la provincia.
Según señaló, existe una “disociación estructural entre la factura abonada y la calidad del servicio prestado”, marcada por cortes frecuentes, demoras en la reposición del suministro, problemas de baja tensión y fallas que afectan tanto a vecinos como a sectores productivos.
Las críticas también llegaron desde cámaras empresarias y organizaciones productivas.
El representante de la Cámara de Agricultura, Industria y Comercio (CAIC), Miguel Edgardo Grasso, impugnó la realización de la audiencia pública al considerar que fue convocada con escasa anticipación y en simultáneo con una sesión legislativa, lo que —según indicó— limitó la participación institucional.
Además, sostuvo que la propuesta tarifaria “carece de contenido comprobable” y denunció la ausencia de campañas obligatorias de medición del servicio.
Desde la Cámara de Comercio, Industria y Producción del Valle Medio, Mariano Katz alertó que el costo de la electricidad se transformó en un obstáculo para el desarrollo productivo y comercial de la región.
En la misma línea se expresó el referente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados, Miguel Sabbadini, quien lamentó que el sector no haya sido convocado previamente a analizar la propuesta dentro de la mesa de energía creada por el propio EPRE.
La audiencia pública dejó en evidencia un fuerte consenso entre usuarios, entidades empresarias y organismos de control: la propuesta tarifaria de EDERSA enfrenta serias objeciones.
El debate ahora continuará en el ámbito regulatorio, donde el EPRE deberá evaluar los planteos y definir si corresponde aprobar, modificar o rechazar el aumento solicitado.
Mientras tanto, en Río Negro, la discusión sobre el costo de la energía suma un nuevo capítulo en un escenario donde la tarifa eléctrica se volvió uno de los temas más sensibles para la economía doméstica y productiva. (www.REALPOLITIK.com.ar)