“Es una novela romántica donde una editora, una chica adulta que trabaja en una editorial, se anota en un seminario de filosofía y se enamora de su profesor. Es algo que suele pasar en la vida real”, explicó Melisa Machuca sobre la trama del libro, que combina romance, reflexión filosófica y una mirada contemporánea sobre los vínculos.
En ese sentido, la autora contó que la idea surgió de su propio deseo como lectora: “La historia salió de las ganas de leer. Soy muy lectora y tenía ganas de encontrar una historia romántica épica, como las de antes, donde uno se muere de amor y el amor es incontrolable, como un rayo que te parte al medio”.
Sobre el proceso creativo, Machuca detalló que la novela se gestó principalmente durante las madrugadas: “Tiene muchas madrugadas este libro. Soy una persona muy creativa por la noche, cuando hay silencio. Muchas veces algo que pasó en el día o una conversación se transforma en un disparador para una escena”.
La escritora también explicó que prefiere escribir a mano antes de pasar el texto a la computadora. “Las pantallas me cuestan. Me siento más cómoda escribiendo en papel porque ahí puedo volcar la emoción. La computadora es más dinámica, pero también más fría”, señaló.
La novela, además, propone una lectura pausada, alejada de la lógica de consumo rápido de libros que se observa en la actualidad. “Escribí para que se lea despacio y para que el lector conecte con lo que siente. Hoy se ve mucho eso de ‘me leí un libro en 24 horas’ o ‘leí 80 libros en un mes’, pero la pregunta es qué te pasó con esa historia”, reflexionó.
Entre sus influencias literarias, Machuca mencionó obras clásicas como Prohibido suicidarse en primavera, de Alejandro Casona, Orgullo y prejuicio y Cumbres borrascosas. También destacó la presencia de la filosofía en su novela, ya que la trama se desarrolla en el marco de un seminario de esa disciplina.
“Mide el hilo” fue escrita en aproximadamente un año y marca el comienzo de una saga que continuará con un segundo libro titulado Corta el hilo. “Ya estoy escribiendo la segunda parte. Me está costando un poco más, pero la historia continúa”, adelantó.
Finalmente, Machuca se refirió al mensaje que busca transmitir con su obra: “El libro está dedicado a las personas que todavía creen en el amor real. Hoy pareciera que se perdió un poco la conexión, pero yo creo que todavía existen esos amores que dejan marca”. (www.REALPOLITIK.com.ar)