En primer lugar, el economista se refirió al contexto global y explicó por qué la guerra podría tener efectos directos sobre la economía local: “Es evidente que si los precios del petróleo se disparan internacionalmente y los combustibles van a una inflación, esto va a impactar sobre la inflación en la Argentina, con un gobierno que ha hecho de toda esta cuestión de que los precios se mantengan dentro de determinado nivel casi la principal bandera”.
Según Marcelo Ramal, el esquema económico actual depende en gran medida del ingreso de capitales especulativos, algo que podría verse afectado por el nuevo escenario internacional. En ese sentido, afirmó: “Un salto inflacionario imprevisto desmantela esa especulación”.
El dirigente también advirtió que los cambios en la política monetaria de Estados Unidos podrían generar un movimiento de capitales que perjudique a economías como la argentina: “El aumento en el precio del petróleo impacta sobre la inflación en Estados Unidos y esto obliga a que la Reserva Federal tenga que tomar medidas para aplacar la economía y subir la tasa de interés. Eso aleja a los capitales especulativos de los países como la Argentina y los acerca a Estados Unidos”.
En ese contexto, describió la fragilidad estructural de la economía local: “El país que está colocado en esa turbulencia es un país sin reservas internacionales, en medio de un derrumbe industrial”. Asimismo, señaló que los últimos datos reflejan un escenario productivo complejo: “La industria está prácticamente funcionando a la mitad de su capacidad instalada”.
De acuerdo con Ramal, la respuesta del gobierno podría ser profundizar el ajuste económico. En esa línea, sostuvo: “Da la impresión de que el ministro Caputo va a enfrentar todo esto dándole una nueva vuelta de tuerca al ajuste”.
El economista también puso el foco en la situación social y laboral, donde ya comienzan a aparecer conflictos: “Hay una fábrica de neumáticos ocupada, los docentes universitarios están resolviendo en estas horas ir a una huelga virtualmente por tiempo indeterminado, porque no se aplica el aumento en el financiamiento universitario”.
Por otra parte, cuestionó el alineamiento internacional del gobierno argentino. En ese sentido, remarcó: “La paradoja es que el gobierno que se declaró amante del mundo judeo occidental está siendo fuertemente atacado por todo el bloque político y militar que él idolatra”.
Ramal también consideró que el conflicto bélico pone en evidencia límites del programa económico oficial. “La guerra pone crudamente manifiesto la inviabilidad de todo este planteo libertario que tenemos en marcha en la Argentina”, aseguró.
En materia cambiaria, advirtió que el esquema del dólar estable podría verse afectado por la situación internacional. “El dólar planchado entra en crisis con esta situación, muy claramente”, afirmó.
Al explicar los motivos, señaló que el valor del peso se sostiene sobre flujos financieros especulativos: “El dólar planchado, o para decirlo de otra manera, el peso sobrevalorado, es el resultado de un movimiento especulativo de capitales que ingresa a la Argentina. Ese movimiento especulativo de capitales lo más probable es que refluya”.
Finalmente, Ramal planteó que el escenario abre una disputa política y social sobre cómo enfrentar la crisis. “No se trata de esperar, hay que actuar. Porque o este escenario, bajo la política de Milei, hunde a los trabajadores argentinos en un abismo todavía mayor, o los trabajadores toman en sus manos esta crisis y le dan otra salida”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)