El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, inauguró el 78° período legislativo del Honorable Concejo Deliberante de Río Gallegos con un discurso marcado por fuertes definiciones políticas y un balance de la gestión municipal.
Durante su intervención, el jefe comunal aseguró que la capital de Santa Cruz atraviesa una situación financiera inédita debido a la falta de transferencias extraordinarias de otros niveles del Estado.
“Por primera vez en la historia no recibimos un peso”, afirmó Grasso, al describir el escenario económico con el que debió administrar el municipio durante el último año.
Según explicó el intendente, la ausencia de financiamiento externo obligó al municipio a sostener con fondos propios una parte significativa de los servicios públicos y de la obra pública local.
En ese contexto, destacó que la administración municipal logró cerrar el ejercicio 2025 con superávit y que para este año se proyecta un plan de inversiones superior a los 2.800 millones de pesos.
El jefe comunal remarcó que, pese al escenario económico adverso, el municipio pudo mantener distintos programas de gestión y continuar con obras en la ciudad.
Una parte central del discurso estuvo dirigida a cuestionar las políticas económicas impulsadas por el gobierno del presidente Javier Milei.
Según planteó Grasso, las medidas adoptadas a nivel nacional impactan directamente en las economías regionales, generando caída de la actividad económica, cierre de pequeñas y medianas empresas y pérdida de puestos de trabajo.
El intendente también mencionó efectos concretos en Río Gallegos, como la paralización de obras públicas previamente acordadas, la eliminación de subsidios al transporte y el impacto de la devaluación sobre los costos municipales.
“Los municipios somos el primer mostrador del Estado”, sostuvo el jefe comunal, al describir la relación directa que tienen los gobiernos locales con los vecinos frente a situaciones como la pérdida de empleo o el aumento de tarifas.
Durante su exposición, Pablo Grasso también hizo referencia a los aportes destinados a cubrir aguinaldos municipales, señalando que la capital santacruceña no fue incluida en ese esquema de asistencia.
Además, aseguró que existieron gestiones desde la provincia ante el gobierno nacional para dar de baja proyectos de obra pública destinados a la ciudad, lo que profundizó las dificultades financieras del municipio.
A pesar del contexto económico, el intendente repasó diversas políticas impulsadas por el municipio desde 2019, entre ellas intervenciones urbanas, ampliación de espacios deportivos, programas sociales y el sostenimiento del sistema de transporte público.
En el cierre de su discurso, Grasso convocó a avanzar en una agenda de diálogo político para abordar los desafíos estructurales de la provincia.
El intendente llamó a construir una “unidad responsable” para defender el empleo, el salario y los derechos sociales en un escenario económico complejo. (www.REALPOLITIK.com.ar)