Diego Zalazar, secretario de Prensa de SOEME provincia de Buenos Aires, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el impacto de la reforma laboral recientemente aprobada, respaldó la judicialización impulsada por la CGT y analizó la situación salarial de los trabajadores auxiliares del sistema educativo bonaerense.
“Creo que es un avance fuerte contra los derechos adquiridos de los trabajadores formales. Me parece bien el tema de la judicialización que está iniciando la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT), ya que hay varias aristas de la normativa de esta ley de reforma laboral que rozan con lo constitucional”, señaló Diego Zalazar.
En ese sentido, el dirigente del Sindicato de Obreros y Empleados de la Educación y la Minoridad bonaerense consideró que recurrir a la Justicia es una herramienta válida para frenar la aplicación de la normativa. “Es una opción para poder plantear que este avance no se haga efectivo. Va a ser complejo cuando la gente empiece a vivirlo en el día a día y se empiecen a hacer efectivos todos estos cambios”, advirtió.
Consultado sobre el contenido de la ley, Zalazar fue crítico con su orientación. “Esta ley lo único que garantiza son los intereses de los empresarios. No tiene nada protrabajador”, sostuvo. Asimismo, cuestionó algunos de los puntos incluidos en la normativa, como el sistema de banco de horas y los cambios vinculados a las condiciones laborales. “Se están metiendo con las jornadas laborales garantizadas en el artículo 14 bis, que no pueden exceder las ocho horas diarias. Lo del banco de horas me parece una locura”, remarcó.
Además, alertó que la reforma podría afectar mecanismos vinculados a la seguridad social. “También se meten con los fondos previsionales para garantizar los despidos del sector privado y las indemnizaciones”, afirmó.
Por otra parte, el secretario de prensa se refirió a la propuesta salarial del gobierno bonaerense para los trabajadores comprendidos en la ley 10.430. Según explicó, el incremento del 7,5 por ciento —que se complementa con un 1,5 previo— representa un avance, aunque insuficiente frente al atraso histórico del sector.
“Soy consciente de que no alcanza porque la postergación salarial del sector es histórica, pero hubo un avance. Lo bueno que se logró para el sector auxiliar es un bono extraordinario de 20 mil pesos”, indicó.
De todos modos, Zalazar subrayó que los auxiliares de la educación continúan siendo uno de los sectores más relegados dentro del esquema salarial estatal. “Un docente puede tener más de un cargo, pero en el sector auxiliar sólo se puede tener uno. Entonces se complejiza bastante y muchas compañeras tienen que tener algún trabajo en la informalidad además del de la escuela”, explicó.
El dirigente también destacó que el sindicato atraviesa una etapa de reorganización institucional luego de años de intervención. “El primer gran desafío fue lograr la institucionalidad después de tantos años. Hoy el equipo de trabajo homologado como comisión directiva se está afianzando y poniendo en marcha una nueva impronta de representación sindical”, señaló.
En esa línea, mencionó la reciente creación de secretarías vinculadas a derechos humanos dentro del gremio y el proceso de reestructuración que atraviesa la organización. “Hay mucho por hacer, pero se está trabajando para fortalecer la representación del sector”, afirmó.
Finalmente, Zalazar se refirió al rol de la CGT frente al contexto político y económico actual. “Creo que hay buenos conductores y que la unidad del movimiento obrero está garantizada. La Justicia es una buena herramienta para poner en foco las cosas que no corresponden dentro de la reforma laboral”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)