Tras conocerse que venía más o menos firme para el 6 de septiembre la convocatoria para las internas de la Unión Cívica Radical (UCR) en la provincia de Buenos Aires, una serie de contactos entre el sector de Evolución y de Adelante, que responde al senador Maximiliano Abad, se transformó en un acuerdo.
Esa coincidencia entre Evolución -parte mayoritaria de Futuro Radical- con Pablo Domenichini y Fernando Pérez a la cabeza derivó en una presentación ante la Justicia Federal para que la compulsa ante las urnas sea finalmente el 7 de junio, con cierre de listas para el 8 de mayo.
El pedido ante el juez Federal Alejo Ramos Padilla tiene su lógica desde el momento en que este magistrado supervisa otro acuerdo de reorganización partidaria celebrado el año pasado que generó una autoridad provisoria constituída por un comité y una convención “ad hoc” o de “contingencia”.
Supuestamente, un reparto a partes iguales de cargos en el comité y en la convención obligaba a un consenso total de las decisiones, pero todo puede variar con contactos puntuales que reconfiguraron la relación de fuerzas.
Eso ocurrió desde diciembre a nivel legislativo y se tradujo ahora en el terreno partidario cuando el sector de Abad quebró la corriente Adelante que integraba con el exintendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández -presidente del comité de contingencia- y empezó a recorrer algún camino en común con una parte del sector Futuro que encabeza el exdiputado provincial, Pablo Domenichini, titular de la convención de contingencia.
Aseguran los voceros partidarios que la necesidad “práctica” de volcar en los hechos lo que se venía hablando en un amplio y mayoritario espectro partidario fue la que finalmente influyó para que se avanzara en este adelantamiento de las internas.
Todos, menos el sector de Fernández, avanzaron en esta decisión, que se originó en una “autoconvocatoria” del comité de contingencia, a espaldas de su titular, logrando el quórum de 7 miembros sobre un total de 11. Justamente, la ausencia de Fernández de esta reunión puede ser motivo de un reclamo de nulidad ante la justicia.
En este comité especial participaron representantes de Abad, de Gustavo Posse, de Evolución y hasta del storanismo de la Corriente de Opinión, según pudo saberse y fue la antesala de la sesión de la convención de contingencia que logró ratificar el pedido de anticipo por una amplia mayoría de 11 sobre 12 integrantes.
En tanto, el casellismo, que tiene como representante en el comité a Luis Podio, faltó a la cita, desconociéndose las circunstancias. Sin embargo, vale recordar que Podio era quien más insistía con que las internas ya se habían convocado para el 6 de septiembre y que el “pleno” del comité de contingencia podía modificarlo. En tal sentido, votar un anticipo de la compulsa podía llevarlo a una incoherencia de su postura.
El sector del intendente de Tandil, Miguel Lunghi -quien hasta hace unos meses estaba en Futuro-, ahora comulga con Evolución desde que aquél logró ungir al diputado que le es leal, Matías Civale, como uno de los vicepresidente de la cámara baja. Eso explicó también su voto a favor del adelantamiento.
La decisión de los cuerpos de contingencia partidarios dejaron a un Fernández en una muy reducida minoría, contando sólo con el acompañamiento del exsenador provincial, Agustín Máspoli, pero no mucho más.
Su bala de plata estará en la posibilidad de pelear ante los estrados por la nulidad de una “autoconvocatoria” que no lo tuvo como protagonista. Según su interpretación, tal reunión debió ser convocada exclusivamente con su firma.

Habrá que ver si el juez Ramos Padilla, ante tamaño apoyo mayoritario a una decisión de anticipo de internas, contempla con buenos ojos el pedido que haga Fernández, salvo que hayan existido vicios de irregularidad extremadamente evidentes.
Al parecer, las cartas están echadas como para que los correligionarios se vean las caras en mayo para cerrar listas y en junio para votar nuevas autoridades, algo que no ocurría desde octubre de 2024.
El amplio consenso metodológico del anticipo no tendría correlato en un acuerdo político integral porque no hay coincidenias sobre el rumbo electoral que debería tomar el centenario partido de Alem e Yrigoyen.
Esto es porque mientras Abad y Posse persisten en un acercamiento hacia La Libertad Avanza, otros sectores como el storanismo y el casellismo quieren estar lo más lejos posible del pensamiento de la Casa Rosada y quieren armar un frente alternativo a las políticas de Javier Milei.
En tanto, el sector de Evolución -que estaría sumando como padrino a Maximiliano Pullaro- y el de Lunghi, no estarían mostrando sus naipes y prefieren esperar y actuar con el mayor pragmatismo posible.
Los últimos meses indican que las coincidencias entre sectores como Evolución y el abadismo pintan más un escenario de defensa de intereses por conservar espacios que todo otro tipo de debate como, por ejemplo, el electoral propiamente dicho y la discusión doctrinaria ante muchas propuestas que vienen haciendo desde los gobiernos tanto nacional como provincial. (www.REALPOLITIK.com.ar)