Lunes 9 de marzo de 2026

Judiciales

¡Tiembla la farándula!

Leandro Santos, Alberto Nisman, Jeffrey Epstein y el juicio por prostitución VIP

08/03/26 | La causa transnacional entre Argentina y Uruguay, considerada una de las más escandalosas del mundo del espectáculo, fue elevada a juicio en 2024, pero sugestivamente el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 1 de CABA continúa postergando la fecha de inicio.


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La causa transnacional entre Argentina y Uruguay, considerada una de las más escandalosas del mundo del espectáculo, fue elevada a juicio en 2024, pero sugestivamente el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 1 de CABA continúa postergando la fecha de inicio.

Tras más de diez años de dilaciones, artilugios jurídicos y aparente protección política, la causa más emblemática sobre “Prostitución VIP” en Argentina, que tuvo como cara visible al representante de modelos Leandro Santos y a sus hermanos Rodrigo y Micaela Santos, fue elevada a juicio oral en 2023 por los delitos de trata de personas con fines de explotación sexual y lavado de activos.

La agencia de modelos Latin American Models, dirigida por Leandro Santos, manejó durante años parte del mundo del espectáculo y la farándula, con fuerte presencia en televisión, teatro y eventos nocturnos.

Escándalos públicos, vicios privados y un sugestivo poder extorsivo de la mano del sexo y el erotismo en los círculos de la política, la farándula y los negocios se sucedieron hasta que la Justicia uruguaya bajó el martillo.

El escándalo de Martín Insaurralde con la modelo Sofía Clerici, quien también perteneció a la agencia de Santos, expuso una práctica repetida que, más allá de la corrupción implícita, muestra la connivencia entre poder político, empresariado, sectores de inteligencia y las llamadas “bombas sexys”.

De hecho, la propia Sofía Clerici, en un intento por evitar el procesamiento penal por enriquecimiento ilícito y recuperar los 600 mil dólares incautados, presentó un escrito en la Justicia donde admitió su labor profesional —según sus propias palabras— como “acompañante de viajes”, a cambio de grandes sumas de dinero y regalos suntuosos, además de señalar el vacío regulatorio de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) respecto de las trabajadoras sexuales.

Como nexo entre poder, negocios y modelos, el nombre de Leandro Santos se repite en diferentes casos de extorsión, trata y proxenetismo.

La figura de Santos también quedó expuesta en el “Caso Nisman”, cuando se difundieron fotografías del fiscal Alberto Nisman con varias modelos de su agencia. Entre las más visibles se encontraban Florencia Cocucci, Danisa Sol Fernández, Constanza Antonaci y Sol Aguilar.

Santos llegó a manejar más de 150 modelos, entre ellas Zaira Nara, Barby Franco, Sofía Clerici, Ailén Bechara, Cinthia Fernández, Gisela Berger, Jésica Cirio, Luli Drozdek, Maipy Delgado, Alejandra “la Sueca” Larsson, Lola Becerra, Tamara Gala, Adabel Guerrero y Sofía Macaggi, entre otras.

La causa de “Prostitución VIP” explotó en Uruguay, durante los colosales veranos de Punta del Este. Desde allí, la investigación llevó a que la jueza de Crimen Organizado Graciela Gatti, en la Causa N.º 474-161/2010, conocida mediáticamente como “Operación Blanca”, solicitara la extradición de Santos.

En Argentina, el expediente pasó por los tribunales federales de Comodoro Py, primero a cargo del juez Claudio Bonadio y luego del juez Sebastián Casanello, quien durante la instrucción de la Causa N.º 1122/2015 dictó el procesamiento contra Santos y su familia, además de imponer un embargo millonario.

Una de las circunstancias llamativas del caso es que el primer abogado defensor de Leandro Santos fue Mariano Cúneo Libarona, quien hasta hace poco se desempeñó como ministro de Justicia del gobierno de Javier Milei. El letrado estaba junto a Santos durante una conferencia de prensa, cuando agentes de Interpol irrumpieron y lo detuvieron frente a las cámaras de televisión.

Posteriormente, el nuevo defensor fue Fernando Burlando, quien abandonó la defensa tras el procesamiento dictado por el juez Casanello.

El acusador en el juicio será el fiscal general federal Miguel Ángel Osorio, mientras que el tribunal encargado de dictar sentencia será el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 1 de la Ciudad de Buenos Aires, integrado por los jueces Ricardo Basílico, José Michilini y Adrián Grünberg.

En la elevación a juicio, el juez Sebastián Casanello sostuvo que “la actividad delictiva investigada consistía en la captación de mujeres con fines de explotación sexual”, en el marco de promesas de carrera en el modelaje, que incluían reclutamiento en Uruguay, traslado a Punta del Este y Buenos Aires, y alojamiento en ambas ciudades.

Según la investigación judicial, a las víctimas se les ofrecían falsas oportunidades en el mundo del modelaje, como desfiles, presencias en boliches, apariciones televisivas o contactos con personas influyentes, para luego revelar que el verdadero objetivo era mantener relaciones sexuales con hombres de alto poder adquisitivo.

La causa, que consta de seis cuerpos, lleva años de dilaciones inexplicables, atribuibles —según distintas fuentes— al peso de múltiples factores de poder.

La comparación con el caso Jeffrey Epstein surge por una similitud clave: la caída judicial de Santos comenzó tras la denuncia de una menor de edad que habría sido explotada en el lugar conocido como “El Galpón de los Santos”, ubicado en la calle Castillo, en el barrio porteño de Palermo. Allí, según la investigación, acudían empresarios, políticos, funcionarios, deportistas y celebridades como consumidores de prostitución VIP.

Consultado el manager de medios Jorge Zonzini, conocido por trabajar con figuras del espectáculo, el arte y la política, sostuvo que “los Santos no construían carreras de modelos, pero curiosamente sus chicas tenían muchísimo trabajo en casinos, bingos, eventos privados nocturnos y programas de televisión”.

Zonzini agregó una reflexión histórica: el vínculo entre erotismo y poder existe desde los inicios de la civilización, recordando ejemplos como Cleopatra o las intrigas políticas asociadas a la madre de Alejandro Magno.

Mientras tanto, los socios uruguayos de Latin American Models ya cumplen penas de prisión en Uruguay por proxenetismo, trata de personas con fines de explotación sexual y lavado de activos.

La pregunta inevitable persiste: ¿por qué, ante los mismos delitos y las mismas actividades, en Argentina la causa iniciada en 2010 aún no llega a sentencia quince años después?

Con la reciente salida de Cúneo Libarona del Ministerio de Justicia, queda otra incógnita flotando en el aire:
¿se terminó la protección política o todavía falta correr el velo de los secretos más oscuros de la farándula y la política argentina? (www.REALPOLITIK.com.ar)

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