Lunes 9 de marzo de 2026

Provincia

Semana clave

Miguel Fernández se queda con pocas cartas para jugar en la UCR bonaerense

09/03/26 | La crisis interna de la Unión Cívica Radical bonaerense se profundiza: fijaron internas para el 7 de junio, aislaron a Miguel Fernández y el conflicto podría terminar ante el juez Alejo Ramos Padilla.


facebook sharing button Compartir
twitter sharing button Twittear
whatsapp sharing button Compartir
telegram sharing button Compartir
print sharing button Impresión
gmail sharing button Correo electrónico

El viernes 6 de marzo fue una fecha clave para el alicaído radicalismo provincial, que no puede recuperar un mínimo grado de imagen de partido fortalecido y organizado porque tiene internas sin resolver desde hace más de un año y medio. 

Fue justamente desde aquel octubre de 2024 en que los resultados de esa competencia partidaria arrojaron un escenario de empate y con polémicas interpretaciones tanto del lado de la lista Futuro de Pablo Domenichini, como de Adelante que, en esos momentos encabezaba Miguel Fernández.

Sobre éste último dirigente está puesto el foco desde el viernes último, porque su imagen quedó por demás esmerilada frente al impacto que significó tener enfrente a una mayoría y un consenso que le quitó su poderío como titular de un comité de contingencia donde no puede definir, ni siquiera, una fecha de reunión.

Fernández describe como un cuadro de manejos “por fuera de lo orgánico” -eufemismo para definir maniobras poco santas- a la “autoconvocatoria” del 6 de marzo en que se avanzó, en su ausencia, hacia la resolución más importante de los últimos meses, como es la fecha de internas para el 7 de junio.


La sede de la UCR bonaerense, en La Plata.

El exjefe comunal de Trenque Lauquen lamentó tal situación en un comunicado donde aseguró que “la presidencia del comité de contingencia ya había fijado reunión para el 12 de marzo dentro de los plazos de la carta orgánica, por lo que la autoconvocatoria impulsada por otros sectores carecería de sustento reglamentario y las decisiones adoptadas en ese ámbito resultarían nulas”.

El uso del potencial en este comunicado en frases tales como “carecería de sustento” habla a las claras que es una de las pocas cartas, y débiles, para jugar en una eventual presentación ante la Justicia Federal Electoral que supervisa el dinamismo de esta precaria y transitoria conducción del comité provincia de la Unión Cívica Radical (UCR).

Fernández puede arriesgar con firmeza que ya había una fecha fijada y que, bajo ninguna circunstancia podía esta alterarse, con lo cual intentará denunciar que hubo una irrupción, por demás indebida, por parte de quienes se autoconvocaron.

Sin embargo, la fortaleza del argumento de Fernández podría derrumbarse si quienes alteraron el cronograma electoral partidario pueden demostrar que actuaron conforme a la carta orgánica o siguiendo el reglamento que se hayan propuesto para funcionar en un esquema de de “doble comando” y de “doble firma”, donde también interviene Pablo Domenichini, con la titularidad de la convención de contingencia.

En el terreno de lo legal, el entramado de “autoconvocados” jugó fuerte y ya publicó la convocatoria a elecciones internas partidarias, con lo cual alimentó aún más la situación de un hecho consumado.

En este camino del reclamo judicial, que Fernández hará en breve ante el juez Alejo Ramos Padilla, éste deberá meterse en una suerte de vórtice nutrido de discusiones de fechas, pero donde también se podrá apreciar que hubo participación de un mayoritario predominio de sectores tales como el abadismo, el possismo, y, por supuesto, Evolución.


Alejo Ramos Padilla.

En tal sentido, hasta el salvadorismo -uno de los últimos sectores aliados-  dejó solo a Fernández en esta situación dado que Sebastián, hijo del exvicegobernador Daniel Salvador, fue uno de los que firmó la mentada autoconvocatoria en la convención.

También firmó sorpresivamente por el anticipo de las internas nada más ni nada menos que Erica Revilla, una vieja aliada en Adelante que ahora está más cercana a Maximiliano Abad, con lo cual  parece que hay más oscuridad que luz al final del túnel a la hora de hablar de expectativas políticas.

El poder de fuego se reduce drásticamente para Fernández, quien se va quedando solo y con pocos aliados, preservando su base en la cuarta sección electoral, con su bastión principal que es el municipio de Trenque Lauquen.

Con este panorama, un juez Federal con competencia Electoral como Ramos Padilla deberá sentarse a resolver una cuestión en la cual también influyen las “íntimas convicciones”. Éstas también serán alimentadas de una interpretación política donde las mayorías parecen estar en la vereda de enfrente de Fernández.

Lo cierto es que la semana entrante será clave para determinar si el partido centenario, a nivel provincial, aceita sus engranajes y vuelve al dinamismo de la normalidad o queda como víctima en un pantano donde se encuentra desde hace mucho tiempo. (www.REALPOLITIK.com.ar)

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!