Karina Medina, referente de Familias TEA de La Plata, Berisso y Ensenada, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre un episodio ocurrido durante los festejos del denominado “último primer día” (UPD) en cercanías del Colegio San Luis, donde un niño con autismo sufrió una grave crisis tras detonaciones de pirotecnia de alto impacto sonoro, práctica prohibida por una ordenanza municipal.
Medina explicó que desde hace años las familias vienen trabajando para visibilizar las consecuencias que genera la pirotecnia sonora en personas con trastorno del espectro autista (TEA). En ese marco, recordó que en La Plata existe una normativa específica que prohíbe este tipo de artefactos.
"Lo que vemos es la falta de control con el uso de la pirotecnia, que está prohibida porque hay una ordenanza municipal, la 12.391, que es la que impide el uso de pirotecnia de alto impacto sonoro", señaló.
En relación al caso que motivó el reclamo, relató que el hijo de una madre integrante del espacio sufrió una fuerte crisis luego de las detonaciones registradas durante los festejos estudiantiles. "El chiquito de Malena sufrió una crisis muy grande después de las bombas de estruendo que tiraban estos chicos en la escuela al estar tan cerquita. Terminó con una convulsión, con una crisis", afirmó.
Durante la entrevista, la referente explicó que las personas con autismo pueden experimentar una sensibilidad sensorial mucho más intensa frente a determinados estímulos, especialmente los ruidos fuertes. "Es una hipersensibilidad sensorial. Hagan de cuenta que lo que están escuchando ustedes lo sienten tres veces más cerca", detalló.
En ese sentido, advirtió que los episodios de pirotecnia pueden desencadenar situaciones de angustia extrema."Es una sensación de ahogo, de desesperación, de dolor, porque causa mucho dolor en los oídos. Hay chicos que se lastiman, se muerden, se dan la cabeza contra la pared", explicó.
Medina también cuestionó la falta de acciones preventivas y educativas frente a este tipo de festejos, que cada año se repiten en distintas escuelas secundarias. "Uno no los demoniza a los chicos, es perfecto que se diviertan, pero son chicos que ya entienden el daño que pueden llegar a ocasionar", sostuvo.
Asimismo, planteó la necesidad de que tanto las instituciones educativas como el municipio trabajen en mayor concientización y control. "Me parece que también es importante esta concientización dentro de las escuelas, porque las escuelas ya saben que va a pasar esto", expresó.
Finalmente, la referente remarcó que el reclamo no busca impedir celebraciones, sino promover festejos que no afecten a otras personas. "Nosotras no tenemos problema con que los chicos festejen. El problema es cuando tu festejo daña a otra persona", enfatizó.
Y concluyó con un llamado a que las autoridades municipales hagan cumplir la normativa vigente: "La importancia es que la municipalidad de La Plata se comprometa a cumplir esta ordenanza, porque si no siempre estamos en la misma: las leyes duermen en un cajón". (www.REALPOLITIK.com.ar)