A 34 años del atentado contra la Embajada de Israel en Argentina, se lanzó la campaña “La primera vez no se olvida”, una iniciativa que busca mantener viva la memoria colectiva sobre el primer ataque terrorista internacional ocurrido en el país.
El 17 de marzo de 1992 quedó marcado como un punto de inflexión en la historia argentina, cuando un coche bomba destruyó la sede diplomática de la Embajada de Israel en Buenos Aires, ubicada en la intersección de Arroyo y Suipacha.
El atentado fue perpetrado por la organización terrorista Hezbollah con respaldo de la República Islámica de Irán, y provocó 29 víctimas fatales y más de 250 personas heridas, además de daños en edificios cercanos y un profundo impacto en la sociedad argentina.
La explosión no solo destruyó la sede diplomática, sino que también afectó un hogar de ancianos, una iglesia, un establecimiento educativo, viviendas y comercios de la zona, ampliando el alcance de la tragedia.
Entre las víctimas había ciudadanos argentinos, paraguayos, bolivianos, uruguayos, israelíes e italianos, incluyendo diplomáticos, trabajadores de la embajada, vecinos del barrio y personas que transitaban por el lugar.
Para muchas familias, esa fecha continúa siendo un punto determinante en sus vidas, mientras que a nivel colectivo el paso del tiempo plantea el desafío de sostener viva la memoria de un hecho que a menudo fue definido como “el atentado olvidado”.
Dos años después del ataque a la sede diplomática israelí, la República Islámica de Irán volvería a ser señalada como responsable de otro atentado en Buenos Aires, esta vez contra la AMIA, en 1994, que dejó 85 víctimas fatales y profundizó la conmoción social frente a la amenaza del terrorismo internacional.

En el marco de este nuevo aniversario, la Embajada de Israel impulsó la campaña “La primera vez no se olvida”, orientada a generar conciencia y promover la reflexión sobre la memoria histórica.
La propuesta parte de una idea universal: las primeras experiencias en la vida dejan una huella profunda. A partir de esa premisa, una pieza audiovisual recorre momentos significativos como el primer día de escuela, el primer abrazo de una madre o el primer beso, para luego contrastarlos con otra “primera vez”: el primer atentado terrorista internacional que golpeó a la Argentina.
La campaña busca despertar interés y generar una reflexión profunda sobre la importancia de recordar este hecho histórico, que marcó la historia contemporánea del país.
La iniciativa incluye intervenciones en espacios públicos y plataformas digitales, con piezas gráficas que presentan el lema “La primera vez no se olvida” y un código QR que dirige a un sitio web especial desarrollado por la Embajada de Israel.
En ese portal se puede acceder a material audiovisual y recursos educativos, pensados para abordar el atentado desde una perspectiva pedagógica y de memoria histórica.
En un contexto internacional marcado por conflictos y tensiones, la campaña refuerza el llamado a sostener la memoria social y la conciencia histórica, con un mensaje claro: “La primera vez no se olvida”. (www.REALPOLITIK.com.ar)