Darío Álvarez Klar, referente en educación y fundador de la Red Itínere, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el impacto del uso de la tecnología en el ámbito educativo y los desafíos que plantea la inteligencia artificial en los procesos de aprendizaje.
En ese marco, advirtió sobre las consecuencias del uso excesivo de dispositivos en adolescentes: "Hay una afectación fuerte que tiene que ver con la atención, que tiene que ver con el clima del aula, pero también tiene que ver con algo que a veces es más silencioso, que es esa afectación personal en el humor, en el ánimo, en el desarrollo de habilidades e incluso en aspectos vinculados con lo emocional".
Álvarez Klar señaló que el fenómeno no se limita a la distracción en clase, sino que impacta en múltiples dimensiones de la vida cotidiana: "Chicos que están teniendo, yo lo llamo un consumo problemático de tecnología", explicó.
En ese sentido, profundizó: "El uso excesivo, permanente y con una necesidad de tener algo que me conecte con otro ambiente en el que estoy está generando datos preocupantes en cuanto a lo emocional, a los aspectos de ansiedad, a los trastornos de sueño, de alimentación".
Además, alertó sobre una dificultad creciente para distinguir lo real de lo falso: "Hay un trastocamiento de la interpretación de la realidad, que no llego a entender aquello que es verdad, que es mentira, que está filtrado".
Consultado sobre el uso de celulares en las aulas, el especialista sostuvo que la problemática excede la escuela: "El consumo problemático del cual yo hablo se convirtió en un hábito". En esa línea, remarcó: "Pareciera que hoy es difícil llegar a esa convivencia porque creo que hay una cuestión que hay que desarmar y desandar un hábito".
A partir de estudios realizados en instituciones educativas, reveló datos preocupantes: "Chicos entre 14 y 17 años, hace 3 años estaban con un promedio de 5 horas y media de uso".
Y agregó un dato clave tras restringir el uso en las aulas: "Un año y medio después la misma encuesta arrojaba la misma cantidad de horas sin uso en las aulas. Entonces, lo que estábamos detectando es que lo que estaban sacándole era tiempo al sueño".
Sobre la irrupción de la inteligencia artificial, Álvarez Klar advirtió sobre uno de los principales peligros: "Creer que yo voy a tercerizar un trabajo, una actividad en la inteligencia artificial podría llegar a afectar mi propio desarrollo de habilidades".
En ese sentido, explicó: "Si yo no entreno ciertas habilidades cognitivas, ciertas habilidades de comunicación, cierto pensamiento crítico y se lo tercerizo a la inteligencia artificial, primero que no lo ensayo y no lo aprendo yo".
Asimismo, subrayó la importancia de cuestionar los resultados que ofrecen estas herramientas: "Podemos creer que todo lo que está ahí es verdad", y recordó: "Las inteligencias artificiales no son perfectas".
Para el especialista, el desafío también involucra a las instituciones educativas: "Tenemos que cambiar las formas de evaluar", afirmó. Y profundizó: "Si yo quiero saber si lo que vos hiciste es correcto o incorrecto, la verdad que teniendo inteligencia artificial mediada en esto va a ser correcto".
En esa línea, propuso un cambio de enfoque: "Tengo que empezar a preguntar qué opinas sobre lo que dijiste", destacando la necesidad de promover el pensamiento crítico por sobre la repetición de información.
Finalmente, Álvarez Klar remarcó la importancia de formar a los chicos en el uso responsable de la tecnología: "Nosotros trabajamos desde hace 10 años con una materia que se llama ciudadanía digital". Y concluyó: "No alcanzaba con ser usuarios de tecnología. Había que ser productores de tecnología, había que ser usuarios críticos de la tecnología".
De este modo, planteó la necesidad de establecer reglas claras en el entorno digital: "En el mundo digital también tiene que haber normas, tiene que haber acuerdos, tiene que haber cuidados". (www.REALPOLITIK.com.ar)