El doctor Ramiro Salazar dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y abordó la producción de libros que recopilan una visión crítica sobre la gestión de la pandemia, el rol de la disidencia en salud pública y el escenario político actual.
En relación al origen de sus publicaciones, explicó: "Nos comenzamos a reunir de manera espontánea con epidemiólogos, sanitaristas, sociólogos, politólogos, en fin, más allá de la epidemiología y más allá de la salud pública".
En ese sentido, destacó el carácter interdisciplinario del espacio: "Estamos observando un fenómeno de complejidad inusitado, que jamás nos imaginamos que se iba a presentar de esa manera, que nos atropellaron de la forma que nos atropellaron".
Además, subrayó la importancia del registro documental: "Cada una de nuestras ideas y cada una de nuestras acciones han sido registradas en libros, en documentos, en presentaciones".
Sobre la presentación de estas ideas en el ámbito legislativo, sostuvo: "Fuimos igual y lo que hicimos fue nuevamente proponer a todos los que habían expuesto en esa conferencia si querían compilar ese material en un libro para que quedara registro".
En cuanto al contexto adverso, afirmó: "Sabiendo que íbamos a un escenario que es totalmente contrario a nosotros" y agregó: "Todos los recursos están de un lado y nosotros estamos desplumados del otro lado".
A su vez, remarcó el criterio utilizado para sostener sus planteos: "Siempre hemos tratado de decir cosas que sean incontestables".
Salazar consideró que se produjo una transformación en la sociedad: "La gente ahora está como advertida" y amplió: "Ya no se deja llevar tan fácilmente por los sistemas de salud cuando proponen cualquier cosa a cualquier costo". En esa línea, valoró este proceso: "Hay un cambio de conciencia, un cambio de cultura. Y eso sí es positivo". Sin embargo, también lanzó una advertencia: "La dictadura sanitaria tiene un límite, como cualquier dictadura".
El entrevistado también hizo referencia a situaciones que, según indicó, afectaron a profesionales disidentes: "Hay que tomar registro de todos los hechos de prosecución". Y ejemplificó: "Al doctor Eduardo Chávez lo fueron a buscar al consultorio, lo encapucharon, lo llevaron a un calabozo".
Consultado sobre la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud, opinó: "En sí mismo, salir de la OMS, sí, es un acto positivo", aunque advirtió: "Nos saca de un lugar de conflicto, pero nos está metiendo en otro peor".
Asimismo, planteó la necesidad de una ruptura más profunda: "No solamente hay que marcar distancia con la OMS, sino también con la Organización Panamericana de la Salud (OPS)".
Finalmente, cuestionó la coherencia del rumbo actual: "No tienen un conjunto coherente de políticas que uno u otro te permita adherir o repudiar".
Respecto a la recepción de sus libros, detalló: "Hicimos tres ediciones de ese libro, se habrán vendido 2.000 libros entre vendidos y regalados". Y concluyó reafirmando el objetivo central de su trabajo: "Con la intencionalidad de dejar los registros de todo lo actuado durante ese tiempo, para que después nadie nos venga a decir que nadie mandó una nota de advertencia". (www.REALPOLITIK.com.ar)