El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la crítica situación financiera que atraviesa el municipio y cuestionó con dureza tanto al gobierno nacional como a la administración provincial de Santa Cruz.
"Es la primera vez en la historia desde que se conformó la municipalidad de Río Gallegos que ni la Nación ni la provincia pusieron un peso", afirmó el jefe comunal, quien explicó que la gestión local se sostiene únicamente con recursos propios provenientes de regalías y coparticipación.
En ese sentido, Grasso advirtió que el contexto económico provincial se agravó por las políticas impulsadas por el gobernador Claudio Vidal. "La industria petrolera, que era central para Santa Cruz, fue destrozada. Hoy tenemos 10.700 trabajadores menos y una caída muy fuerte en los ingresos", señaló.
El intendente también cuestionó la distribución de los recursos y denunció desigualdades dentro del propio estado provincial. "Tenés empleados municipales cobrando 350 mil pesos y tarifas de gas de 300 mil, mientras hay funcionarios o sectores que perciben cifras millonarias sin cumplir funciones. Eso no resiste ningún análisis", sostuvo.
En otro tramo de la entrevista, Grasso apuntó contra el gobierno nacional encabezado por Javier Milei y su equipo, al que acusó de sostener un discurso que no se condice con las políticas implementadas. "Te dicen una cosa, pero cuando leés los papeles es otra completamente distinta. Hay una gran contradicción entre lo que comunican y lo que hacen", remarcó.
Asimismo, el jefe comunal advirtió sobre el impacto social del actual modelo económico. "Hay un 30 por ciento de la Argentina que la va a pasar bien, como siempre, pero el 70 por ciento restante la está pasando muy mal. Tenemos niveles de desempleo altísimos, sobre todo en los jóvenes, y una pérdida total de expectativas", expresó.
En relación a la situación provincial, Grasso también criticó la falta de diálogo con la gobernación. "El gobernador atiende a todos los intendentes menos a mí. Nosotros planteamos lo que pasa en el territorio, pero no hay respuestas", indicó.
Por otra parte, se refirió al fracaso en el tratamiento de la ley de emergencia en Santa Cruz, al asegurar que incluía modificaciones jubilatorias que no fueron explicitadas correctamente. "Decían que no había cambios, pero estaban escritos en el proyecto. Eso generó desconfianza y rechazo", explicó.
Finalmente, Grasso defendió el rol del estado municipal como actor clave ante la ausencia de políticas nacionales y provinciales. "Nosotros estamos cubriendo demandas básicas: salud, asistencia social, acompañamiento. La gente viene al municipio porque no tiene respuestas en otros niveles del estado", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)