Lunes 23 de marzo de 2026

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Aseguradoras al borde del cierre: Finisterre y el otro caso Libra

23/03/26 | Mientras Luis Caputo busca que las aseguradoras impulsen la economía, Guillermo Plate depura el sector y exige capitalización.


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Por:
Antonio D'Eramo

“El futuro del mercado asegurador será para unas pocas empresas: estará más concentrado y alineado con la premisa del Palacio de Hacienda, que busca reactivar la actividad interna”, coinciden ejecutivos y productores de seguros de Buenos Aires. Señalan que siguen de cerca, semana tras semana, las resoluciones de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), que en los últimos tiempos dejó fuera de juego a varias compañías emblemáticas. Entre ellas, mencionan a Boston, Escudo, Orbis, La Nueva, Profru y Caledonia, entre otras que ya quedaron fuera del mercado.

El panorama tampoco es alentador para Libra Compañía Argentina de Seguros SA, que cuenta con menos de un mes para reunir una suma millonaria y cumplir con los capitales mínimos exigidos. La situación es aún más crítica para Finisterre, a la que se le prohibió celebrar nuevos contratos, una medida que en la práctica suele equivaler a una sentencia de liquidación.

En este último caso, la SSN de Guillermo Plate dispuso la sanción tras detectar maniobras irregulares y graves incumplimientos normativos.

Según consta en el Boletín Oficial, la aseguradora operaba sin auditoría independiente y presentaba “estados contables que no podían ser verificados de manera razonable, sin una base confiable que permitiera evaluar su verdadera solvencia”. En consecuencia, se resolvió prohibir a Aseguradora del Finisterre Compañía Argentina de Seguros SA la celebración de nuevos contratos.

Finisterre es una firma nacional vinculada, según fuentes del mercado, a un grupo salteño de productores de seguros. Los hermanos Aldazábal —de acuerdo con distintas voces del sector— nunca lograron reconocimiento entre sus pares debido a una política de precios agresiva, que presionaba a la baja las primas y afectaba la rentabilidad del resto de las compañías.

Más allá de esa estrategia comercial, orientada a captar clientes con vehículos de baja gama o alta antigüedad, la empresa tampoco logró cumplir con el Plan de Regularización y Saneamiento aprobado en septiembre de 2024 mediante la resolución RESOL-2024-480.

El caso Libra, bajo presión

Libra Seguros es una de las compañías de mayor visibilidad del sector, con fuerte inversión en marketing y crecimiento en el segmento de seguros para vehículos. Sin embargo, atraviesa ahora una cuenta regresiva para recomponer su capital y sostener su operatoria.

La empresa, fundada y controlada en un 83 por ciento por Gabriel Bussola, recibió un duro revés: los inspectores de la SSN rechazaron el plan de regularización y saneamiento presentado tras la intimación oficial. La principal preocupación del organismo radica en “las diferencias detectadas en la valuación de las reservas de siniestros pendientes en juicio”.

En ese marco, se verificó “una situación deficitaria por 1.994.289.846 pesos” y se intimó a la compañía a presentar, en un plazo de quince días corridos, los estados contables rectificados al 30 de septiembre de 2025. Antes del vencimiento, Libra presentó una propuesta para subsanar el déficit, pero fue desestimada.

El 12 de marzo, una nueva resolución volvió a detallar incumplimientos considerados inaceptables por las autoridades, entre ellos un déficit de capital mínimo por 1.032.290.411 pesos, en el marco del cálculo de cobertura previsto en el artículo 35 de la ley 20.091.

Una crisis que se profundiza en el seguro automotor

El deterioro del sector se remonta al año pasado, con los casos de Orbis y La Nueva Seguros, y continúa en la actualidad con Libra, Finisterre y otras compañías. En el caso de Libra, también genera preocupación la situación de las pólizas comercializadas a través de Organización Palermo.

Cuando en mayo de 2025 la SSN sancionó a La Nueva con la prohibición de emitir nuevos contratos —una medida similar a la aplicada a Finisterre—, el diagnóstico del mercado fue contundente. “Le acaban de dar la extremaunción”, señalaban productores en conversaciones privadas.


Sede de la Superintendencia de Seguros de la Nación.
La interpretación generalizada es clara: cuando el organismo prohíbe emitir nuevas pólizas, la viabilidad de la empresa queda seriamente comprometida. “Van a apelar —lo hacen nueve de cada diez sancionadas—, pero sin un inversor es una empresa muerta”, advertían.

Ese inversor nunca apareció, y La Nueva tampoco logró capitalizar el espacio que dejó la crisis de Orbis. El episodio terminó de evidenciar la profundidad de la crisis que atraviesa el seguro automotor desde 2024.

Directivos de compañías líderes, que prefieren mantener reserva, señalan múltiples factores detrás del fenómeno: “Más allá de los problemas propios de algunas empresas, el aumento de los fraudes judiciales en contextos recesivos y la situación económica general explican gran parte de este escenario”, afirman.

También advierten sobre el impacto de la caída del poder adquisitivo: “La actividad económica golpea a los asegurados, que tienen dificultades para sostener el pago de las pólizas, especialmente tras fuertes aumentos derivados de la suba en el valor de los vehículos”.

En ese sentido, explican que en el último año las primas llegaron a incrementarse cerca de un 100 por ciento. “Un auto que valía 4 millones de pesos pasó a valer 8 millones o más. Pero el asegurado sigue teniendo el mismo vehículo”, concluyen. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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