El historiador y periodista Sergio Wischñevsky dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) en el marco de un nuevo aniversario del golpe de estado y analizó las deudas de la democracia, los paralelismos con la dictadura y la actualidad política.
Al ser consultado sobre los desafíos pendientes a más de 40 años de la recuperación democrática, Wischñevsky fue contundente: “Raúl Alfonsín prometía que con la democracia se come, se cubre y se educa”, y agregó: “Me parece que es bastante claro que no se come, no se está educando mucho y no se está curando”.
En ese sentido, remarcó el deterioro de las condiciones sociales y vinculó estas falencias con el desencanto de parte de la sociedad: “La democracia fue defraudando en alguno de estos ítems y por tanto la gente se alejó de la política primero y creo que incluso de la idea de la democracia después”.
El historiador también trazó similitudes entre el presente y el modelo económico de la última dictadura cívico-militar. Al respecto, señaló: “Hay un discurso del ministro de economía de la dictadura que era José Alfredo Martínez de Hoz que dijo siete veces la palabra libertad”.
Y explicó el trasfondo de ese concepto: “Todo lo que llamaba libertad era en realidad que no esté el estado regulando nada de todo eso”. Además, advirtió sobre sus consecuencias: “El resultado de todo eso fueron 20.000 industrias que se cerraron y estamos bajo el mismo discurso diciendo lo mismo y con empresas que se están cerrando”.
Respecto a la postura del gobierno nacional en torno al 24 de marzo, Wischñevsky cuestionó el enfoque oficial: “Todos queremos la verdad completa, todos queremos la memoria completa”, pero planteó una crítica directa: “¿Por qué no me ayudas a que los militares que han sobrevivido digan toda la verdad y todo lo que pasó?”.
Asimismo, sostuvo que existe una intencionalidad política detrás de este debate: “Yo creo que en el fondo no quieren la verdad completa” y agregó: “Obviamente están justificando la dictadura militar y están justificando la dictadura militar los tipos que aplican el mismo plan económico”.
En relación al presente, el entrevistado consideró que el gobierno impulsa una disputa ideológica profunda: “La gran batalla cultural del gobierno es que todos estos planes puedan pasar, no porque le genere un bienestar a la población, sino porque la población finalmente acepte que tiene un lugar subordinado”. Y vinculó esta lógica con los objetivos históricos del golpe: “Ese fue el objetivo originario de la dictadura”.
Sobre la transmisión de la memoria, Wischñevsky destacó la importancia de generar un enfoque inclusivo: “Este no es un problema de los 30.000 desaparecidos y de sus familiares. Este es un problema de la Argentina”.
En esa línea, subrayó: “Víctimas hemos sido todos porque hemos perdido muchas cosas con la dictadura”, y propuso una estrategia pedagógica que conecte pasado y presente: “Enseñar cuánto estamos todos comprometidos con lo que pasó hace 50 años al día de hoy”.
Finalmente, el historiador analizó el escenario político actual y la fragmentación opositora: “No alcanza con nadie”, en referencia a la falta de liderazgos consolidados. Sin embargo, sostuvo que el proceso de reconfiguración está en marcha: “El liderazgo está en discusión”, y remarcó la importancia de ese proceso: “Un liderazgo organiza, une”.
En ese sentido, concluyó que la política debe recuperar su capacidad transformadora: “Para que le vuelva a interesar la política tiene que volver a sentir que con la política se puede cambiar algo”. (www.REALPOLITIK.com.ar)